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Alemania lleva al Bundestag la reforma de la conexión a la red y el nuevo EEG 2027

El Bundestag celebró el jueves la primera lectura de dos proyectos de ley clave para la política energética alemana: la nueva ley de energías renovables (conocida como EEG 2027) y la modificación de la normativa de conexión a la red. El objetivo es alinear la expansión renovable con la capacidad de la infraestructura y preparar la llegada de un nuevo sistema de tarifas de red en 2029.

Fotografía que ilustra la noticia: Alemania lleva al Bundestag la reforma de la conexión a la red y el nuevo EEG 2027
(elperiodicodelaenergia.com)

Menos primas fijas y más comercialización directa

La EEG 2027 busca que los nuevos proyectos renovables no solo generen más electricidad, sino que se integren mejor en el sistema eléctrico. Para ello, el proyecto reduce las subvenciones fijas y aumenta la dependencia de la comercialización directa de la electricidad, aunque no se descartan los contratos por diferencia en proyectos concretos.

Tras un periodo de transición, las pequeñas instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo solo recibirán ayudas si la electricidad se comercializa directamente. La normativa también incentiva la construcción en zonas con capacidad de red disponible y limita los incentivos en zonas congestionadas.

En cuanto a la tecnología, se busca una mayor integración de las instalaciones solares con sistemas de almacenamiento en baterías y se promueve un uso más flexible de la biomasa para complementar la producción eólica y solar.

Coordinación con la reforma de tarifas de red

El proceso legislativo es especialmente complejo porque debe coordinarse con la orden Allgemeine Netzentgeltsystematik Strom (AgNes), que entrará en vigor en 2029. Esta iniciativa de la Agencia Federal de Redes de Alemania (Bundesnetzagentur) reforma el cálculo de las tarifas de uso de la red de transmisión, reduciendo la carga de los grandes consumidores industriales y creando tarifas para generadores eólicos y solares.

La coordinación entre los tres marcos regulatorios -EEG, conexión a la red y AgNes- es esencial para evitar duplicidades e interacciones no previstas, así como para no incrementar los costes de financiación ni los riesgos de inversión, tanto en redes como en proyectos renovables. Alemania, como otros países europeos, tiene una larga lista de solicitudes de conexión a la red.

La BDEW pide ajustes para no frenar el despliegue

La asociación Bundesverband der Energie- und Wasserwirtschaft (BDEW) publicó la semana pasada sus comentarios al texto remitido al Bundestag. Entre sus reclamaciones, pide que la prima de mercado se aplique también a instalaciones de menos de 25 kilovatios, en lugar de limitarse a esa potencia, y que la limitación de la potencia activa al 50% para instalaciones de hasta 100 kilovatios sea independiente de la modalidad de venta o de la presencia de contadores digitales.

La BDEW también critica el límite a los cánones de arrendamiento de terrenos para energía eólica, ya que considera que la competencia en las licitaciones ya ejerce presión sobre los costes. La asociación advierte de que el tope podría limitar la disponibilidad de terrenos, la cartera de proyectos y la capacidad de financiación de los contratos existentes.

Otro punto de fricción es la obligación de instalar contadores inteligentes en instalaciones muy pequeñas, de hasta dos kilovatios, lo que podría encarecer los proyectos solares domésticos.

En cuanto al paquete de conexión a la red (Netzanschlusspaket), la BDEW pide que las zonas con capacidad limitada se designen solo donde existan cuellos de botella locales críticos. También solicita protección de los derechos adquiridos para inversiones ya realizadas y proyectos muy avanzados, para evitar interrupciones en el despliegue de las renovables.