BloombergNEF: el coste del carbono para la industria escalará a 157.000 millones en 2035, pero abre ingresos por 559.000 millones
La descarbonización deja de ser una variable de coste marginal para convertirse en un factor estructural de los balances. BloombergNEF ha modelizado con su herramienta TRACT los flujos de caja de más de 70.000 empresas de cinco grandes sectores y concluye que los costes netos del carbono alcanzarán los 157.000 millones de dólares en 2035, frente a los 74.000 millones de 2025. Aun así, la cifra queda muy por debajo de los 559.000 millones de dólares en ingresos netos que la transición abrirá para esas mismas compañías.

Costes del carbono: quién paga la factura en 2035
El informe Transition Risk and Opportunity Outlook, elaborado por BloombergNEF, cifra en 157.000 millones de dólares el coste neto que los mercados regulados de carbono impondrán a las empresas en 2035. La cifra duplica los 74.000 millones de dólares estimados para 2025 y se concentra en eléctricas, refinerías, fabricantes de acero y aerolíneas.
El sector de materiales, dominado por los productores de acero, será el que experimente un mayor incremento relativo. Según el modelo de BNEF, este segmento pasará de representar el 10,7% de los costes corporativos totales del carbono a más de una cuarta parte en 2035. Las asignaciones gratuitas y unos niveles de referencia generosos limitan hoy la exposición del sector, pero la eliminación progresiva de esos mecanismos y la escasez de opciones de descarbonización convertirán el precio del CO2 en un riesgo creciente.
En el lado opuesto, el refino de petróleo afronta un doble impacto: precios del carbono más elevados y una demanda de combustibles para transporte por carretera en declive. La electrificación y la mayor eficiencia de los motores de combustión desplazarán, según las proyecciones de BNEF, 15,6 millones de barriles diarios de demanda de petróleo en 2035, frente a los 3,2 millones de barriles diarios de 2025. Las refinerías sufren así la exposición simultánea a ambos factores, sin que las nuevas oportunidades de ingresos compensen la erosión de su negocio principal.
Electrificación del automóvil: China captura la demanda global, Europa se estanca
El sector automovilístico muestra la redistribución más nítida entre ganadores y perdedores. El modelo de BNEF otorga a los fabricantes chinos una ventaja considerable para captar la demanda mundial de vehículos eléctricos. Compañías como BYD y los productores de baterías como CATL incrementan sus ingresos durante la próxima década, siempre que logren expandirse en mercados internacionales mientras las ventas de vehículos eléctricos se desaceleran en el mercado doméstico chino.
Los fabricantes europeos aparecen en la posición opuesta. Según el modelo, los ingresos de Renault y Volkswagen disminuyen o se estancan en la próxima década por su limitada exposición a las oportunidades derivadas de la electrificación. El informe no cuantifica el diferencial exacto entre ambos bloques, pero sitúa la penetración del vehículo eléctrico por encima del 50% del mercado para 2025, lo que convierte a estos vehículos y sus cadenas de suministro en áreas prioritarias.
La exposición a activos sucios también lastra a las eléctricas de Asia-Pacífico y América. Los ingresos de Origin Energy (Australia) y Huaneng Power International (China) se reducen casi a la mitad por la disminución de las horas de funcionamiento de sus centrales de carbón. En Estados Unidos, Duke Energy compensa parcialmente esa caída con mayor generación de gas, aprovechando un combustible abundante y barato para atender la nueva demanda de centros de datos.
Las eléctricas limpias y los metales concentran la oportunidad de ingresos
El informe identifica en las redes eléctricas limpias y los metales los dos grandes motores de crecimiento. Las compañías con alta exposición a renovables, baterías y redes, como Adani Green Energy e Iberdrola, se benefician de forma significativa. El crecimiento demográfico, el aumento de ingresos y nuevas cargas como centros de datos y vehículos eléctricos elevan la demanda eléctrica mundial.
El modelo introduce, sin embargo, un límite relevante para Europa: las redes se saturan progresivamente de renovables y las nuevas incorporaciones de capacidad alcanzan su máximo en 2031. Ese techo limita el potencial de crecimiento a largo plazo tanto para los promotores de proyectos como para los fabricantes de equipos.
En minería, la demanda de cobre, cobalto y níquel se dispara. El informe vincula el crecimiento del cobre a vehículos eléctricos, cargadores, redes, baterías, almacenamiento e infraestructuras renovables, con Jiangxi Copper y Rio Tinto entre los beneficiados. Para cobalto y níquel señala a Jinchuan. La condición para materializar la oportunidad, advierte el informe, es superar las restricciones de suministro que hoy lastran estos mercados.
La metodología de BNEF combina las herramientas TRACT y CPET. La primera modeliza los ingresos futuros de más de 70.000 empresas; la segunda, los costes asociados al carbono. Los escenarios provienen de tres informes de referencia de la propia consultora: New Energy Outlook, Electric Vehicle Outlook y Transition Metals Outlook.



