Iberdrola lanza en Brasilia su mayor plan de red: 526 millones hasta 2030 para digitalizar el Distrito Federal
Iberdrola, a través de su filial brasileña Neoenergia, ha anunciado el mayor ciclo de inversión de la historia del sistema eléctrico del Distrito Federal de Brasil. El plan, dotado con 3.100 millones de reales (unos 526 millones de euros) hasta 2030, se destinará a ampliar, modernizar y digitalizar la red de distribución y llega después de que los cortes de suministro se redujeran un 36% entre 2021 y 2025.

Un plan récord para la red de Brasilia
Neoenergia Brasilia, la distribuidora del grupo Iberdrola en el Distrito Federal, invertirá 3.100 millones de reales (unos 526 millones de euros) hasta 2030 en obras de ampliación, modernización y digitalización de su red de distribución. Según informó la filial, el objetivo es "aumentar la calidad y la fiabilidad del servicio para los clientes, impulsar el desarrollo económico y preparar al Distrito Federal para el crecimiento de los próximos años".
La cifra supone un incremento del 118% respecto al ciclo inversor anterior y beneficiará a los más de 1,3 millones de clientes de Neoenergia Brasilia. El plan contempla la construcción y ampliación de cinco subestaciones, el tendido de 132 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión y el refuerzo de la infraestructura eléctrica en diversas regiones del Distrito Federal.
El director general de Neoenergia Brasilia, André Santos, destacó que el programa representa "un compromiso a largo plazo con el desarrollo de la región y con la mejora de la calidad de vida de las personas".
La mejora de la calidad, el argumento de fondo
El anuncio llega después de que los indicadores de calidad del servicio eléctrico en el Distrito Federal hayan mejorado de forma significativa en los últimos cinco años gracias al plan de revitalización de la concesión y a las inversiones realizadas. Según los datos aportados por la compañía, la duración de los cortes de suministro se redujo un 36% entre 2021 y 2025, situándose por debajo del límite máximo establecido por la Aneel, el regulador brasileño, para el año pasado.
El número de incidencias cayó de forma aún más acusada, con una reducción del 43% en el mismo periodo, también por debajo del límite regulatorio. La energética asegura que el objetivo para los próximos años es seguir mejorando estos indicadores y mantener al Distrito Federal entre las capitales con mejor suministro eléctrico del país.
La primera gran obra de este nuevo ciclo ya está en servicio: la subestación Guará 2, que ha recibido una inversión total de 32 millones de reales (unos 5,43 millones de euros), aporta 66,6 MVA de potencia al sistema eléctrico y beneficia directamente a unos 180.000 residentes.
Brasil, mercado estratégico para Iberdrola
Este plan inversor se enmarca en la apuesta de Iberdrola por Brasil, un mercado que la compañía considera estratégico y donde está presente desde hace casi tres décadas. El grupo comenzó su actividad en el país sudamericano en 1997 con la integración de las distribuidoras Coelba (en Bahía) y Cosern (en Rio Grande do Norte), y desde entonces ha invertido allí más de 120.000 millones de reales (unos 20.000 millones de euros).
A través de Neoenergia, Iberdrola da servicio a más de 40 millones de personas en Brasil. La filial cerró el mes de junio con 17,2 millones de clientes, lo que representa un crecimiento del 2,1% en la comparación interanual. En 2025, las inversiones totales del grupo en el país alcanzaron los 30.000 millones de reales (unos 5.000 millones de euros), incluyendo las inversiones orgánicas y la adquisición de participaciones minoritarias en Neoenergia.
El anuncio del plan para el Distrito Federal se produce después de que, en mayo, Neoenergia ya adelantara que aceleraría su plan inversor en redes en Brasil con unos 50.000 millones de reales (unos 9.000 millones de euros) hasta 2030, tras formalizar la renovación anticipada de tres concesiones de distribución eléctrica en el país. Ese plan casi duplicaba los 27.500 millones de reales (unos 4.771 millones de euros) invertidos en el último quinquenio (2021-2025) y abría una nueva etapa de crecimiento basada en la expansión, modernización y digitalización de las infraestructuras eléctricas.



