MOL Group conecta a la red gasista húngara su primera planta de biometano en Szarvas
MOL Group ha puesto en marcha en Szarvas (Hungría) su primera planta de biometano, una instalación que ya produce gas renovable con la pureza suficiente para ser inyectado en la red nacional de gas. La compañía cifra la inversión en más de 2.700 millones de florines húngaros (unos 6,5 millones de euros) y calcula que cada año sustituirá más de 7 millones de metros cúbicos de gas natural por biometano, una cantidad equivalente al consumo medio de unos 8.500 hogares.

Una apuesta por el biometano en Europa central y oriental
La planta de Szarvas se integra en la estrategia a largo plazo de MOL Group, denominada SHAPE TOMORROW, con la que la petrolera húngara busca ampliar su cartera de energías verdes y reforzar la seguridad energética regional. Según la compañía, el biometano se ha convertido en una solución especialmente prometedora en Europa central y oriental, donde existe una sólida base agrícola, una infraestructura gasista ya construida y una demanda industrial real.
La producción local de energía ha dejado de ser una mera ventaja para convertirse en un factor estratégico. MOL subraya que la nueva instalación permite aprovechar el potencial agrícola de la región y las infraestructuras existentes para ofrecer una fuente de energía renovable competitiva y de producción local.
De biogás a biometano de alta pureza
La nueva unidad depura el biogás mediante la eliminación del dióxido de carbono y de otros componentes, lo que permite obtener biometano de gran pureza y alto contenido energético. Este gas renovable no solo puede sustituir al gas natural de origen fósil, sino que, al contar con un certificado de sostenibilidad asociado (ISCC), se convierte en un producto de mayor valor añadido.
Además, el biometano puede utilizarse directamente en el transporte público y de mercancías en forma de bioGNC o bioGNL, lo que abre la puerta a transformar residuos orgánicos en combustible para una movilidad más sostenible. Esta es la primera planta de biometano de MOL Group y la tercera de este tipo en Hungría. La tecnología del proyecto ha sido suministrada por la empresa italiana Gruppo AB.
Materias primas locales y un suministro estable
La planta procesa anualmente más de 40.000 toneladas de residuos procedentes de la industria cárnica de la región, además de otras 53.000 toneladas de residuos orgánicos, como purines y estiércol de pavo, suministrados por explotaciones ganaderas y plantas de procesamiento cárnico de zonas próximas. También se utilizan aproximadamente 18.000 toneladas de sustratos agrícolas como materia prima para producir primero biogás y ahora biometano purificado.
MOL Group adquirió la planta de biogás de Szarvas en 2023. Hasta ahora, los entre 11 y 12 millones de metros cúbicos de biogás producidos anualmente se aprovechaban mediante cogeneración, generando cerca de 24 GWh de electricidad renovable y una cantidad significativa de energía térmica cada año. Con la nueva inversión, la instalación amplía sus posibilidades de aprovechamiento al poder inyectar biometano en la red de gas natural. La compañía prevé seguir reforzando su colaboración con el sector agrícola, que considera clave para garantizar un suministro estable y eficiente.
La regulación europea, clave para escalar el negocio
Durante la inauguración, György Bacsa, director de Estrategia del Grupo MOL, afirmó que la transición ecológica y la competitividad no son objetivos incompatibles, sino aspiraciones que se refuerzan mutuamente. Para lograrlo, añadió, se necesita una regulación europea favorable, un marco nacional que incentive la inversión y una apuesta por la innovación industrial.
Bacsa aseguró que, a largo plazo, MOL puede convertir el biometano en un negocio gasista a gran escala y comercializable, gracias a sus capacidades comerciales, financieras y de ejecución de proyectos. La experiencia adquirida en Szarvas ayudará a la compañía a evaluar futuras oportunidades de adquisición y a planificar nuevas inversiones en instalaciones de nueva construcción.



