Una técnica minera recicla el 99% de la plata de los paneles solares usados
Un equipo de la University of Newcastle (Australia) ha perfeccionado la flotación por espuma, una técnica usada en minería, para recuperar de media el 98,74% de la plata contenida en paneles solares al final de su vida útil, con picos del 100% durante una cuarta parte del proceso. Los resultados, presentados como preprint, acercan esta vía a su aplicación comercial en un contexto de escasez de suministro de plata.

Un salto del 97% al 98,74% de recuperación media
El equipo del Centre for Critical Minerals and Urban Mining (CRITIUM) ya había demostrado el año pasado la viabilidad de la flotación aplicada a paneles solares, con una recuperación del 97% en un único lote. Ahora, al introducir de forma continua durante 90 minutos una suspensión acuosa de paneles triturados en un tanque, la tasa media de recuperación ha subido casi dos puntos porcentuales, hasta el 98,74%. Durante algo más de una cuarta parte del tiempo, el sistema alcanzó el 100%.
El proceso funciona sin ácido, lo que supone una ventaja frente a otras rutas de reciclaje. Para ello, trituraron los módulos y los molieron hasta obtener partículas finas, para después aplicar la flotación: agua, burbujas de aire y una pequeña cantidad de reactivos convencionales hacen que los metales valiosos asciendan a la superficie mientras los materiales de desecho se hunden.
Los resultados se han difundido en un preprint, es decir, un artículo que aún no ha pasado por revisión por pares y que podría estar sujeto a cambios. La coautora y subdirectora del CRITIUM, Mahshid Firouzi, señaló en un comunicado que "este último trabajo demuestra que el proceso puede funcionar de manera continua y a una escala mucho mayor, con una recuperación de plata cercana al 100 %, lo que nos acerca a su aplicación comercial".
Una botella de entrada: la materia prima, difícil de conseguir
El principal escollo no es la tecnología, sino la propia logística del reciclaje. El estudio necesitó casi media tonelada de paneles solares -unos 23 módulos- para obtener solo 22 kilos de metalización frontal y capa de contacto posterior de aluminio, un acopio que llevó "varios meses". Por eso, la prueba de 90 minutos solo pudo operar con una baja concentración de sólidos: no había suficiente material para mantener un flujo continuo más largo.
La máquina puede procesar una cantidad de sólidos 15 veces superior a la utilizada en el ensayo, pero los investigadores advierten de que esas pruebas solo serán posibles cuando se disponga de más de 6 toneladas de paneles. En el estudio se apunta que "hay varios pasos logísticos implicados a la hora de abordar el reciclaje de paneles solares de tejados al final de su vida útil, entre ellos garantizar el suministro y desmontar los módulos para recuperar la célula solar".
Pese a ello, el equipo cree que el proceso puede ser comercialmente viable. La célula solar contiene materiales valiosos, entre ellos plata en una proporción aproximada del 0,6% en peso, que por sí sola tiene un valor de unos 20 dólares australianos por kilogramo de material de célula, según los precios actuales del metal.
La presión de la escasez de plata
El interés por recuperar plata de los paneles desechados responde a un problema de suministro. En enero, un equipo europeo pronosticó que, para 2030, la oferta mundial de plata podría cubrir únicamente entre el 62% y el 70% de la demanda. La industria solar fotovoltaica consumió en 2023 un 19% del suministro mundial anual de plata, un porcentaje enorme para un metal que se usa en pequeñas cantidades en cada módulo, pero cuyo consumo agregado crece con el volumen de fabricación.
La plata se emplea en forma de pasta en la parte delantera y trasera de las células de silicio como material conductor. De ahí que sea uno de los metales más difíciles y, a la vez, más buscados de extraer de los paneles solares desechados. Los recicladores aseguran que ya pueden hacerlo, y otros grupos, como el de la Macquarie University, han desarrollado métodos alternativos, como una hidrolimpiadora a presión de ácido.
El avance de Newcastle se suma así a las iniciativas para cerrar el ciclo de los materiales críticos en fotovoltaica, un nicho en el que también hay movimiento en Europa, donde la francesa ROSI ha anunciado una planta de 10.000 toneladas anuales en España para reciclaje de alto valor.



