electricidad

El gestor eléctrico británico activa su quinta emergencia del año y Ofgem investiga el primer episodio

El sistema eléctrico británico acumula en 2026 cinco avisos de emergencia de capacidad, el último el 28 de septiembre, en un episodio de baja generación eólica y anochecer temprano. El regulador Ofgem ya investiga el primero de ellos, ocurrido en junio, mientras el gestor NESO advierte de que los márgenes de invierno se calculan con métodos que no capturan los nuevos fenómenos meteorológicos.

Fotografía que ilustra la noticia: El gestor eléctrico británico activa su quinta emergencia del año y Ofgem investiga el primer episodio
(elperiodicodelaenergia.com)

Cinco emergencias en un año sin invierno

El gestor del sistema eléctrico británico, NESO, emitió el pasado lunes 28 de septiembre la quinta solicitud de emergencia de capacidad del año (Emergency Market Notice, EMN). La medida, dirigida a cubrir el pico de demanda entre las 16:00 y las 19:00 horas, fue cancelada después de que se restableciera el margen requerido, según ha publicado El Periódico de la Energía.

Lo llamativo del episodio es que no hubo ni ola de calor ni invierno, las dos circunstancias que tradicionalmente disparaban estas alarmas. Las circunstancias apuntan a un nuevo episodio de Dunkelflaute: baja generación eólica, anochecer a las 7:30 de la tarde e interrupciones no programadas en la red. NESO solicitó 1,4 GW adicionales de margen de gestión para ese día.

En ningún momento fue necesario recurrir a cortes controlados de suministro, pero la frecuencia de las alertas evidencia una tensión creciente: este verano ya se activaron cuatro EMN. El 24 de junio fue el primero, con calor extremo, viento escaso, disponibilidad reducida de ciclos combinados, demanda elevada y flujos adversos en las interconexiones. El estrés se prolongó varios días y provocó una segunda EMN el 26 de junio. El 9 de julio volvieron a saltar las alarmas por una nueva ola de calor con baja generación eólica y solar. La cuarta se lanzó como precaución durante el eclipse solar.

Ofgem investiga el episodio de junio

El regulador del mercado eléctrico, Ofgem, ha abierto una investigación a petición de NESO sobre los acontecimientos que llevaron a la primera petición del 24 de junio. Esa jornada se acumularon varios factores adversos: calor extremo, viento escaso, disponibilidad reducida de los ciclos combinados, demanda elevada y sostenida, flujos adversos en las interconexiones y limitaciones de la red.

La investigación se centra en cómo se llegó a esa situación de estrés prolongado sobre la red, en un contexto en el que la generación renovable bate récords. Según datos del gobierno británico citados por la fuente, la generación renovable aumentó un 5,7% en 2025, hasta alcanzar los 152,5 teravatios hora, una cuota histórica del 52,5% de la generación total, el segundo año consecutivo por encima del 50%. El país ha incorporado casi 11 GW de potencia verde en los últimos tres años.

La mayor dependencia de las renovables y de las condiciones meteorológicas ha llevado el debate al Parlamento. El Comité de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Cámara de los Lores ha abierto una investigación sobre los riesgos del fenómeno Dunkelflaute, con una primera sesión informativa centrada en la seguridad del suministro.

Un colchón de invierno que no mira al verano

NESO publicó en junio sus perspectivas preliminares para el invierno 2026/27, que apuntan a un colchón de seguridad de 5,5 GW, equivalente al 8,8% de la demanda pico en condiciones de ola de frío promedio. Esa cifra supone un descenso respecto al 10% estimado para la temporada anterior, aunque el informe final no se publicará hasta noviembre, ya que se encuentra en fase de consulta.

Otro indicador, la expectativa de pérdida de carga (LOLE), se calcula en menos de 0,1 horas, muy por debajo del estándar de fiabilidad de 3 horas. El problema, advierte NESO, es que ese margen se calcula con el método tradicional de comparar la demanda pico con la capacidad disponible en el momento del pico invernal. Ese método no tiene en cuenta los picos de verano por climatología extrema, y el cálculo de los megavatios disponibles por coeficientes de disponibilidad puede no reflejar adecuadamente fenómenos atmosféricos como la Dunkelflaute.

Mientras tanto, el debate sobre la cobertura de la demanda eléctrica a partir de 2030 sigue abierto en la comisión parlamentaria británica. La complejidad de cubrir los picos de gas por la meteorología extrema también fue señalada por el presidente de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, en la jornada de mercados de capital del lunes, quien descartó un riesgo de sobreoferta de GNL por el retraso de nuevos proyectos de exportación, pero advirtió de que el gas se puede almacenar para toda una estación, algo que no ocurre con la electricidad, que depende de la rápida respuesta de los ciclos combinados.