ENTRA propone rebajar hasta un 50% el peaje de potencia para las conexiones flexibles y desatascar la red
La asociación ENTRA Agregación y Flexibilidad ha presentado este miércoles en Madrid una propuesta para reducir entre un 20% y un 50% la parte incremental del peaje de potencia en las conexiones flexibles de la demanda, con el objetivo de desbloquear los 102,4 GW de peticiones de acceso rechazadas entre 2020 y 2024. La propuesta, expuesta durante la jornada 'Operando Flexibilidad en España', plantea que estas conexiones paguen una señal económica diferenciada que compense el coste de red que evitan y que anime a nuevos consumidores a adaptar su demanda a la capacidad existente.

Una señal económica para las conexiones flexibles
El informe, titulado 'Informe sobre Peajes de Red Flexibles', parte de un contexto de electrificación creciente y congestión de las redes. Entre 2020 y 2024, 102,4 GW de peticiones de acceso fueron rechazadas, según los datos manejados por ENTRA. Ante unas ampliaciones de red que requieren inversiones y largos plazos de ejecución, la asociación plantea las conexiones flexibles como una herramienta para incorporar nueva demanda cuando no existe capacidad firme disponible.
En concreto, la propuesta contempla una reducción del 20% del coste de los peajes para las conexiones flexibles tipo 1, y del 50% para las conexiones tipo 2 y 3, aplicada sobre la parte incremental del peaje de potencia. Los peajes asociados a la energía consumida se mantendrían sin cambios. La idea es que los peajes reflejen los costes de red que pueden evitarse gracias a este tipo de conexiones y, a la vez, generar incentivos para que nuevos consumidores capaces de adaptar su demanda puedan conectarse y contribuir a un uso más eficiente de la capacidad existente.
La flexibilidad, clave para la integración renovable
Durante la apertura institucional, Fátima García, subdirectora general de Almacenamiento y Flexibilidad, vinculó la creciente penetración de las energías renovables con la necesidad de incorporar más flexibilidad a la operación del sistema eléctrico. García definió la flexibilidad como la capacidad de adaptar de forma dinámica las necesidades de cada momento gracias a la demanda, y la situó como un elemento habilitador de la transición energética.
La subdirectora general señaló la importancia de contar con un marco normativo adecuado y con mecanismos que valoren y remuneren esta capacidad, incluidos los mercados de capacidad. También destacó la necesidad de facilitar la participación del almacenamiento, la demanda y las distintas tecnologías mediante la colaboración entre las administraciones y el sector. La bienvenida corrió a cargo de Alicia Carrasco, directora ejecutiva de ENTRA, quien situó el reto en llevar los avances regulatorios a la práctica y adelantó la propuesta de peajes de red flexibles presentada durante la jornada.
De los proyectos piloto a soluciones escalables
La jornada, celebrada en el Club Español de la Energía, reunió a representantes de empresas asociadas a ENTRA como Octopus Energy, Endesa, Axpo, Grupo Trébol Energía, Bamboo Energy, Rondo Energy, sonnen, Plexigrid, Clevergy, Build to Zero, Estabanell, Agrienergia, Edisun Power y Cuerva. En el primer panel se constató que la flexibilidad ya se utiliza en la operación del sistema tanto por el lado de la generación como por el de la respuesta de la demanda, de momento mediante el mecanismo del SRAD, aunque previsiblemente pronto a través de los servicios existentes.
El segundo panel puso el foco en recursos todavía poco aprovechados, como las baterías detrás del contador, el almacenamiento térmico industrial y la recarga inteligente de vehículos eléctricos. Los participantes coincidieron en que la tecnología ya existe y que el reto es establecer reglas de participación y señales económicas que permitan movilizarlos y remunerarlos. Durante el debate también se planteó adaptar progresivamente los mecanismos existentes y aprovechar el potencial del mecanismo de capacidad.
En el tercer panel, centrado en la aplicación práctica, se situó al agregador como una figura de progreso cuya función será movilizar toda la flexibilidad de la demanda en pro del sistema. Esto exige eliminar barreras de participación, divulgación y preparar las redes para acoger y gestionar esta nueva demanda flexible y distribuida.
Xavier Farriols, presidente de ENTRA Agregación y Flexibilidad, cerró la jornada con un mensaje: “Ahora el desafío es pasar de la regulación a la implementación; de los proyectos piloto a soluciones escalables; y de hablar de consumidores activos a conseguir que realmente puedan serlo”.



