Los hogares de EE UU pagan 173 dólares/MWh por electricidad frente a los 435 de Alemania, según BloombergNEF
Las tarifas eléctricas residenciales en Estados Unidos han subido solo un 3% en términos reales entre 2019 y 2025, mientras que en Alemania y Reino Unido los precios se mantienen en niveles muy superiores, según un informe de BloombergNEF. La brecha, que también afecta a la industria, tiene su origen en los costes de red, los impuestos y las políticas públicas financiadas a través de la factura.

Una brecha que se mantiene pese a la presión sobre los precios
Los precios medios minoristas de la electricidad para hogares e industria crecieron por encima de la inflación entre 2019 y 2025 en aproximadamente tres cuartas partes de los 37 mercados analizados por BloombergNEF, según ha publicado El Periódico de la Energía. El aumento fue mayor para la industria, con un incremento medio del 24% en términos reales, frente al 12% de los hogares.
Sin embargo, la evolución ha sido muy desigual por regiones. Mientras que en mercados como Reino Unido, Japón o Argentina la volatilidad fue acusada, en Canadá, Brasil o Nueva Zelanda las tarifas de 2025 eran similares a las de 2019 una vez descontada la inflación. Estados Unidos se sitúa en un punto intermedio: el precio medio real de la electricidad residencial aumentó un 3% entre 2019 y 2025, considerando los 50 estados y Washington D. C.
En 20 estados, las tarifas incluso han disminuido en términos reales. No obstante, la EIA prevé que los precios seguirán aumentando hasta 2026, y lo harán más en las zonas de precios relativamente altos, como el Pacífico, el Atlántico Medio y Nueva Inglaterra. La presión política también aumenta: las tarifas eléctricas están ganando peso en la agenda estadounidense de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Por qué Europa paga más: redes, impuestos y políticas públicas
La comparativa de BloombergNEF sitúa a los hogares estadounidenses como los que menos pagan entre las grandes economías: 173 dólares por megavatio-hora (MWh) en 2025, frente a 435 dólares/MWh en Alemania, 391 dólares/MWh en Reino Unido y 333 dólares/MWh en Australia.
El informe atribuye los precios más elevados de Europa, en parte, a los mayores costes de las políticas públicas y los impuestos. Históricamente, estos países han utilizado las facturas de los consumidores para financiar programas de apoyo medioambiental, social y de otro tipo. En Estados Unidos y otras regiones, los responsables políticos suelen financiar estos programas mediante los presupuestos públicos generales o no han establecido medidas de apoyo similares.
A ello se suman costes de red más elevados en Europa y, en algunos mercados, mayores costes mayoristas y de suministro. La crisis energética de 2021-2023, provocada por la invasión rusa de Ucrania, golpeó con especial dureza a los mercados dependientes de las importaciones de gas natural, como los europeos, y contribuyó a disparar los precios. En cambio, la disponibilidad de recursos energéticos nacionales, incluidas las renovables, así como los sistemas regulatorios y las intervenciones destinadas a estabilizar los precios, han amortiguado el impacto en otros mercados como Canadá, Brasil o Nueva Zelanda.
La industria europea pierde competitividad frente a EE UU y China
La industria europea sigue pagando más por la electricidad que sus competidores de otros grandes centros industriales, pese a los esfuerzos de algunos gobiernos por reducir o limitar las tarifas. En 2025, el precio medio para la industria fue de 327 dólares/MWh en Reino Unido y de 226 dólares/MWh en Alemania, frente a 110 dólares/MWh en Estados Unidos y 89 dólares/MWh en China.
Los consumidores residenciales pagan tarifas eléctricas más elevadas que la industria en la mayoría de los mercados analizados por BloombergNEF. La principal razón es que los hogares afrontan mayores costes por unidad relacionados con las redes y los servicios al cliente, mientras que los grandes consumidores industriales utilizan más electricidad y pueden repartir los costes fijos entre un mayor número de megavatios-hora. La industria también se beneficia de una mayor capacidad de negociación y, en algunos casos, de un tratamiento fiscal o regulatorio preferente.
Aun así, los precios de la electricidad pueden determinar la viabilidad de numerosos sectores industriales, ya que desempeñan un papel fundamental en su competitividad. Esto resulta especialmente relevante para industrias con una elevada proporción de procesos ya electrificados, como el aluminio, y para aquellas en las que la electrificación constituye una vía clave para reducir las emisiones, como la siderurgia.
Australia, por su parte, registró el mayor incremento de los precios residenciales de todos los mercados analizados: un 186% en términos reales entre 2019 y 2025, y se sitúa ya entre los mercados con las tarifas minoristas más elevadas del informe.



