electricidad

Los servicios de ajuste eléctricos ya suponen 1,4 de cada 10 euros de la factura y superan los 4.219 millones

Redeia ha revelado por primera vez el coste de mantener disponible el suministro eléctrico en España: 4.219 millones de euros hasta septiembre, un 37,3% más, lo que equivale a 1,4 de cada 10 euros de la factura de la luz. El debate sobre quién se beneficia de ese apuntalamiento ha quedado servido.

Fotografía que ilustra la noticia: Los servicios de ajuste eléctricos ya suponen 1,4 de cada 10 euros de la factura y superan los 4.219 millones
(Expansión)

4.219 millones en servicios de ajuste, un 37,3% más que el año pasado

Los gastos por servicios de ajuste, un conjunto de mecanismos que garantizan que el sistema eléctrico fluya sin interrupción, superaron los 4.219 millones de euros hasta el 30 de septiembre, según un informe de Redeia, el holding estatal del que depende Red Eléctrica. La cifra supone un incremento del 37,3% respecto al mismo periodo del año anterior.

De esos 4.219 millones, 3.614 millones correspondieron a restricciones técnicas, 312,8 millones al Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) y 292 millones a reserva de regulación secundaria. Son los tres grandes bloques que componen el coste de apuntalamiento del sistema.

Este importe equivale a algo más del 14% de los 29.500 millones de euros de costes globales del sistema eléctrico entre enero y septiembre, es decir, el conjunto de la factura de la luz. Ese 14% representa 1,4 euros de cada diez que paga un consumidor, una proporción que, según Red Eléctrica, se ha disparado a tasas históricas.

El modo reforzado tras el apagón: solo 275 millones

El debate se centra en el denominado modo reforzado, un mecanismo implantado tras el apagón del año pasado que consiste en mantener operativas más centrales, sobre todo ciclos combinados de gas, por si fueran necesarias. Iberdrola y Endesa, que culpan a Redeia de ese apagón, habían criticado los sobrecostes de esa programación.

Ahora Redeia contraataca con datos: la programación reforzada supuso hasta el 30 de septiembre menos de 275 millones de euros, unos dos céntimos al día para un consumidor medio. "Todos los servicios de ajuste elevan en 3.906 millones los ingresos de las generadoras (grandes eléctricas) hasta septiembre", añade el informe.

El grueso del apuntalamiento del sistema, argumenta Redeia, está en otros servicios de ajuste. Estos mecanismos funcionan como un seguro: aunque no se usen, las empresas cobran por tenerlos a disposición. De ellos se benefician sobre todo grandes eléctricas como Iberdrola, Endesa y Naturgy.

Un debate abierto sobre el coste del apuntalamiento

Los detractores de Red Eléctrica, principalmente Iberdrola y Endesa, habían arremetido contra la empresa por los sobrecostes que supuestamente estaba teniendo el modo reforzado tras el apagón. Según las eléctricas, el incremento de ese coste demostraría que, antes del apagón, Redeia había programado el respaldo del sistema con menos centrales de las necesarias.

Con los datos completos sobre la mesa, la discusión adquiere otro foco. Redeia sostiene que el mayor coste no está en la programación reforzada, sino en los pagos a las generadoras por los servicios de ajuste. La cifra de 3.906 millones como ingresos para las generadoras hasta septiembre pone en el centro de la polémica a las grandes eléctricas, a las que la ciudadanía ve como las principales beneficiarias de ese apuntalamiento.

Este desglose, publicado por primera vez en un informe completo con datos hasta septiembre, permite a los consumidores y reguladores saber cuánto cuesta tener disponible la luz aunque no se consuma un kilovatio. El informe de Redeia no solo cuantifica el coste, sino que sitúa el debate en los términos del negocio eléctrico: quién paga y quién cobra por la seguridad de suministro.