Voltalia suspende su dividendo y el mercado castiga a las renovables por su deuda
La decisión de Voltalia de suspender el pago de dividendos previsto para 2026 ha provocado una caída del 19% en bolsa y ha reabierto el debate sobre la salud financiera de las desarrolladoras de renovables. La empresa francesa, con pérdidas anunciadas para este año y el próximo, acumula una deuda neta que ya representa el 68% del valor contable de sus activos, lo que lleva a los inversores a descontar una posible ampliación de capital.

El mercado castiga la suspensión del dividendo y las pérdidas anunciadas
Las acciones de Voltalia llegaron a caer un 19% en las primeras horas de negociación tras el anuncio de la suspensión del inicio del pago de dividendos que estaba previsto para el año que viene. Los inversores descuentan que la compañía podría verse obligada a realizar una ampliación de capital debido a su elevado endeudamiento.
La empresa francesa comunicó que tendrá pérdidas este año y el próximo, frente a las estimaciones de los analistas que esperaban un beneficio de 8 millones de euros para 2026 y de unos 30 millones para 2027. El equipo directivo atribuyó el empeoramiento a la ausencia de plusvalías por la venta de activos y a los retrasos en la puesta en marcha de proyectos solares en Brasil, un país donde la compañía lleva años sufriendo restricciones de producción en sus plantas.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, la deuda neta de Voltalia representaba el 68% del valor contable de los activos netos. Los inversores llevan esperando desde junio del año pasado la ejecución del plan de rotación de activos, que se ha convertido en una pieza clave para reducir el apalancamiento.
La reducción de costes no convence a medio plazo
Aunque los inversores pueden valorar inicialmente los esfuerzos de reducción de costes de una desarrolladora, a medio plazo estos esfuerzos quedan diluidos por el crecimiento de la cartera de megavatios y una base de costes mayor. Por ello, algunas empresas prefieren comunicar la evolución del coste operativo por megavatio instalado.
Es el caso de EDP Renováveis, cuyo plan estratégico de 2025 incluía una reducción de los gastos operativos estructurales por megavatio de aproximadamente un 20% acumulado entre 2022 y 2028. En realidad, la empresa se comprometía a mantener plana su base de costes de 2025, de 800 millones de euros anuales, hasta 2028, un objetivo ambicioso teniendo en cuenta que su cartera seguirá creciendo.
Voltalia confirmó haber obtenido sinergias por valor de 16 millones de euros en los seis primeros meses del año y 21 millones acumulados desde que comenzó el plan a mediados de 2025. Es menos de la mitad de los 45 millones de euros de objetivo para 2030, lo que refleja la dificultad de implementar programas de reducción de costes en un sector en crecimiento.
Los activos en pérdidas complican las ventas
La venta de activos renovables sin plusvalías se ha convertido en un problema generalizado del sector. En diciembre de 2024, EDP Renováveis anunció unos 700 millones de euros en pérdidas potenciales y deterioros de valor por el abandono de sus proyectos eólicos de 0,5 gigavatios en la región colombiana de La Guajira. La compañía esperaba compensar parte de la pérdida con la venta de los proyectos, pero esa venta no se ha producido hasta la fecha.
Voltalia acumuló unas pérdidas de 40 millones en los seis primeros meses de 2026, incluidos 8 millones por el menor valor de los proyectos solares de autoconsumo en Brasil, a través de su filial Helexia. A la pregunta de si Helexia está en la lista de ventas, el consejero delegado de Voltalia, Robert Klein, no quiso dar detalles, mientras que la directora financiera, Sylvine Bouan, comentó que "habrá operaciones con plusvalías y otras con minusvalías".
El problema latente de los valores contables
El sobrecoste de las interrupciones en la cadena de suministro de turbinas durante la pandemia se imputó al valor contable de los nuevos proyectos, lo que llevó a que muchos activos se vendieran posteriormente casi sin plusvalías o en minusvalías. En el caso de Voltalia, al cierre del segundo trimestre, el valor contable bruto de sus activos en operación era de 1,1 millones de euros por megavatio, frente a 0,7 millones en Solaria y 1,36 millones en EDP Renováveis.
Aplicando valores de reposición de 0,7 millones para megavatios solares y 1,2 millones para eólicos, el valor contable de Solaria estaría en línea con su valor de reposición, mientras que el de Voltalia estaría muy por encima. Sin embargo, esta comparación no es del todo correcta, ya que el valor actualizado neto de los activos no tiene por qué coincidir con el valor de reposición.
La última palabra la tiene Voltalia, que debe demostrar al mercado que puede reducir su endeudamiento sin recurrir a nuevo capital. La evolución de la acción sugiere que los inversores no están dispuestos a esperar mucho más.



