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Zaporiyia recupera la conexión eléctrica externa tras casi tres semanas de emergencia nuclear

La central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por Rusia desde marzo de 2022, ha recuperado su conexión eléctrica externa tras casi tres semanas de interrupción. La reparación, facilitada por una tregua local negociada por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), aleja el riesgo de que la planta dependa exclusivamente de generadores diésel para mantener la refrigeración de sus seis reactores.

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(elperiodicodelaenergia.com)

La reparación y el papel del OIEA

El director general del OIEA, Rafael Grossi, calificó la reconexión como "un paso crucial" para evitar un accidente nuclear, según informó la agencia de la ONU en X. Técnicos ucranianos completaron durante tres días los trabajos de reparación de la última conexión eléctrica externa que permanece disponible para la planta.

La conexión quedó fuera de servicio el 20 de agosto debido a la actividad militar cercana. Desde entonces, la central dependía de generadores diésel de emergencia para mantener las funciones esenciales de seguridad, entre ellas la refrigeración de los seis reactores y de las piscinas donde se almacena combustible nuclear ya usado. La interrupción prolongada había elevado el riesgo de un apagón total, especialmente ante la reducción de las reservas del diésel que mantenían los generadores en funcionamiento.

Grossi agradeció a Rusia y Ucrania su participación en el acuerdo que permitió establecer la séptima tregua localizada negociada por el organismo durante el conflicto y facilitar las reparaciones necesarias para recuperar la conexión eléctrica con el exterior. El OIEA aseguró que continuará trabajando para preservar la seguridad de Zaporiyia mientras persistan las hostilidades en torno a la que en su día era la mayor central nuclear de Europa.

El riesgo de apagón y la seguridad de la planta

Los seis reactores de Zaporiyia se encuentran ahora apagados, pero necesitan un suministro energético constante para garantizar la refrigeración y otros sistemas esenciales de seguridad. El OIEA había advertido de que, sin recuperar el suministro externo o recibir combustible adicional, la situación podía convertirse en una amenaza creciente para la seguridad de la instalación.

La reconexión supone un alivio temporal, pero la planta sigue en una situación de vulnerabilidad persistente. Cada interrupción del suministro externo eleva el riesgo de un accidente con consecuencias transfronterizas, especialmente en un contexto donde Ucrania y Rusia se acusan mutuamente de poner en riesgo la instalación nuclear. El organismo internacional continúa monitoreando la situación y ha subrayado que la seguridad de la planta depende de que se mantengan las condiciones de tregua y de que no se produzcan nuevos ataques cerca de las infraestructuras críticas.

La tregua y las acusaciones cruzadas

La séptima tregua localizada negociada por el OIEA permitió que los equipos ucranianos accedieran a la zona para realizar las reparaciones. Sin embargo, la fragilidad del acuerdo es evidente: las hostilidades en la región continúan y cada nueva escalada podría volver a cortar el suministro externo.

Grossi ha reiterado que el organismo seguirá trabajando para preservar la seguridad de Zaporiyia mientras dure el conflicto. Mientras tanto, Ucrania y Rusia mantienen sus acusaciones mutuas sobre el riesgo que representan sus acciones para la central. La comunidad internacional observa con atención cualquier movimiento que pueda comprometer la estabilidad de la mayor planta nuclear de Europa, cuya situación sigue siendo un recordatorio de los peligros de la guerra en torno a infraestructuras energéticas críticas.