Alemania reserva 1.500 millones para hidrógeno industrial en 2027 y abre la puerta a 4 GW de centrales reconvertidas
El Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania ha aprobado un paquete de diez actuaciones para acelerar el mercado del hidrógeno renovable y bajo en carbono, que incluye una línea específica de al menos 1.500 millones de euros en la convocatoria de 2027 de sus contratos por diferencias (CCfD) para proyectos industriales. La medida busca cerrar la brecha de costes frente a los combustibles fósiles, un obstáculo que sigue frenando la demanda y las inversiones.

1.500 millones para la industria y hasta 8.700 millones en compromisos hasta 2050
La financiación se canalizará a través del programa de contratos de carbono por diferencias (CCfD) para la descarbonización industrial, con una línea específica para el hidrógeno. El volumen podrá ampliarse si la demanda identificada en la fase preliminar de la convocatoria lo justifica. Además, los proyectos de hidrógeno podrán acceder al conjunto del programa, cuyo borrador presupuestario contempla compromisos de financiación de hasta 8.700 millones de euros hasta 2050.
El paquete responde a un diagnóstico claro: los costes de producción del hidrógeno renovable y bajo en carbono superan todavía a los fósiles y, en muchos casos, exceden la disposición a pagar de los consumidores industriales. Esa diferencia dificulta la toma de decisiones de inversión y retrasa el desarrollo simultáneo de producción, demanda e infraestructuras. Berlín busca ofrecer certidumbre a productores y consumidores, generar economías de escala y reforzar la competitividad de su industria.
Hasta 4 GW de centrales reconvertidas al hidrógeno y un marco para 2040
Una de las medidas centrales es el apoyo a la reconversión técnica de centrales eléctricas para que operen con hidrógeno. Alemania prevé respaldar una capacidad total de 4 GW, repartida en dos convocatorias. La primera subasta, en 2027, contempla 2 GW para instalaciones que puedan funcionar con hidrógeno a partir de 2040. La segunda, entre 2030 y 2032, añadirá otros 2 GW, con entrada en funcionamiento prevista desde 2043.
El mecanismo compensará tanto la diferencia de costes entre el hidrógeno y el gas natural como los gastos de adaptación de las instalaciones. El diseño definitivo de las ayudas y su marco jurídico aún están en preparación. La medida se enmarca en el objetivo de transformación del sistema eléctrico alemán, que aspira a cubrir con renovables el 80% del consumo en 2030. El hidrógeno se presenta como opción para descarbonizar la generación gestionable que seguirá siendo necesaria cuando la producción renovable sea insuficiente.
Acero y cemento: crear mercado para productos de bajas emisiones
El Gobierno alemán quiere crear mercados específicos para productos industriales con menor huella de carbono, con atención especial al acero y al cemento. En el acero, la estrategia contempla aprovechar las nuevas licitaciones de parques eólicos marinos para estimular la demanda de materiales de bajas emisiones, ya que la normativa alemana de eólica marina incorpora criterios de sostenibilidad vinculados a la huella de carbono. También se prevén requisitos de sostenibilidad para la contratación pública de acero y cemento antes de mediados de 2027.
Su desarrollo tendrá en cuenta las iniciativas europeas, como la futura Ley de Aceleración Industrial (Industrial Accelerator Act) de la UE, así como el impacto económico y administrativo. La idea es dar una señal de demanda previsible a los fabricantes y hacer más atractivas las inversiones en producción descarbonizada, que requieren hidrógeno como materia prima o combustible.
Menos costes eléctricos para los electrolizadores y revisión de las reglas europeas
La reducción de los costes de producción es otro eje. Alemania trabaja con otros Estados miembros para promover una aplicación más pragmática de los requisitos europeos sobre hidrógeno renovable, incluidos los relativos a los combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO). La Comisión Europea se ha comprometido a revisar el acto delegado correspondiente, según el documento alemán.
En cuanto a los peajes eléctricos, la Agencia Federal de Redes prevé mantener la protección de instalaciones con proyectos suficientemente avanzados que entren en funcionamiento antes de agosto de 2029, incluida la exención de peajes. Para otras instalaciones de hidrógeno renovable o bajo en carbono se plantea una tarifa especial reducida, con un componente fijo vinculado a la capacidad y calculado anualmente. La decisión regulatoria se espera para finales de 2026. También se estudia habilitar la zona SEN-1 del mar del Norte para dos proyectos de electrólisis marina de 250 MW cada uno y defender una mayor flexibilidad nacional en tarifas para electrolizadores.
Otra medida en estudio es una cuota de gases verdes que obligaría a los comercializadores a incorporar una proporción de gases climáticamente más favorables, con opciones de cumplimiento que incluirían el hidrógeno bajo en carbono y sus derivados. Su diseño definitivo sigue pendiente y deberá evitar que perjudique el desarrollo de la infraestructura específica de hidrógeno.
Infraestructuras: 2.200 km en construcción, 4.200 millones públicos y almacenamiento
El despliegue de la red troncal de hidrógeno avanza, pero a ritmo desigual. Según el documento, en 2025 entraron en funcionamiento más de 500 kilómetros de conducciones, mientras que otros 2.200 kilómetros estaban en fase de ejecución. Para financiarla, el Gobierno federal y los estados federados prevén aportar 4.200 millones de euros en los próximos años, además de las garantías federales vinculadas a la cuenta de amortización de la red.
La planificación deberá coordinarse con la evolución de la producción y la demanda para evitar construir conducciones sin consumidores que garanticen su uso económico. Por ello, el Ejecutivo plantea coordinar el desarrollo de las redes de gas e hidrógeno y analizar las necesidades de almacenamiento. También estudiará si se necesitan mecanismos adicionales de financiación para las redes regionales de distribución fuera de la infraestructura troncal. Los últimos datos de la asociación de operadores de redes de gas FNB Gas indican que solo están operativos 537 kilómetros de los 9.040 proyectados para la década de 2030.
Importaciones: amoníaco de India en 2029, Banco Europeo del Hidrógeno y corredor meridional
Alemania prevé cubrir una parte significativa de su demanda futura con importaciones, para lo que desarrollará corredores de suministro diversificados y alianzas estratégicas. La estrategia combina importaciones por gasoducto desde Europa con transporte marítimo de hidrógeno y derivados. El mecanismo H2Global, de doble subasta, facilitará el suministro de grandes volúmenes a precios competitivos.
El documento destaca un acuerdo vinculante para entregar amoníaco renovable desde India a Alemania a partir de 2029, con 587 millones de euros de apoyo público. También contempla impulsar las importaciones a través del Banco Europeo del Hidrógeno, con entregas desde Dinamarca a partir de 2031. A estos instrumentos se sumará el Fondo de Hidrógeno Verde, que Alemania lanzará junto con el Banco Europeo de Inversiones, con hasta 459 millones de euros para proyectos de gran escala fuera de la UE. Berlín también quiere impulsar un corredor meridional junto con Austria e Italia y promover instrumentos europeos que reduzcan los riesgos financieros en infraestructuras transfronterizas.
Hidrógeno bajo en carbono, innovación y nuevo Consejo Nacional del Hidrógeno
El paquete no se limita al hidrógeno renovable. El Gobierno alemán considera que el hidrógeno bajo en carbono puede contribuir a aumentar la disponibilidad y mejorar la competitividad del mercado en su fase inicial, por lo que lo tendrá en cuenta en los programas de apoyo y en el diseño de instrumentos para estimular la demanda.
Se incluye también una nueva hoja de ruta tecnológica del hidrógeno, que se desarrollará dentro de la Agenda de Alta Tecnología de Alemania, con hitos para toda la cadena de valor, desde la investigación básica hasta las aplicaciones industriales y los proyectos de demostración. Por último, el Ejecutivo ha decidido reorganizar el Consejo Nacional del Hidrógeno, que incorporará experiencia empresarial y especialistas del ámbito científico y de la sociedad civil. Su nueva etapa arrancará con una reunión prevista para el 17 de noviembre de 2026.



