España mantiene 12 coches eléctricos por punto público de recarga, pero destaca en potencia instalada
La expansión del coche eléctrico está poniendo a prueba las redes públicas de recarga a nivel global. Un análisis de TradingPlatforms basado en el Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) revela que España se sitúa en una posición relativamente favorable: unos 12 vehículos enchufables por cada punto público, con una potencia instalada de 3,7 kW por coche, una de las más altas de la Unión Europea. Sin embargo, el dato esconde una brecha territorial y operativa que condiciona la experiencia de recarga.

La AIE pide 300.000 puntos públicos al año en Europa hasta 2035
La AIE calcula que Europa necesitará instalar alrededor de 300.000 puntos públicos al año hasta 2035 para acompañar el crecimiento previsto del parque eléctrico. La advertencia llega en un momento en que la infraestructura de recarga crece de forma desigual: mientras algunos mercados como Corea del Sur disponen de un cargador por cada dos eléctricos, otros como Uruguay sufren una presión extrema con 162 vehículos por punto.
El estudio de TradingPlatforms, elaborado a partir de datos de 2025 y que incluye tanto eléctricos puros como híbridos enchufables y vehículos comerciales ligeros, subraya que la ratio entre coches y cargadores no basta para medir la calidad de la recarga. La potencia instalada por vehículo es la segunda variable que resulta más reveladora, ya que diez puntos de 7,4 kW no pueden atender al mismo número de coches que diez equipos de 150 o 350 kW.
España: buena potencia, pero déficit municipal y puntos sin operar
En España, la red pública suma 53.373 puntos operativos a 1 de octubre de 2026, según datos de AEDIVE, un 6,74% más que al cierre del año anterior. La potencia instalada por vehículo enchufable alcanza los 3,7 kW, uno de los registros más altos de la UE, por detrás de Austria (4 kW) pero por delante de Grecia (3,6), Suecia (3,4) y Francia con Países Bajos (3,1).
Sin embargo, la brecha territorial sigue siendo notable. La CNMC constató en un estudio publicado este año que el 75% de los municipios españoles no disponía de ningún punto público en 2025, aunque el 86,6% de la población vive en municipios con al menos uno. En carretera, la distancia media a un cargador de más de 50 kW es de 11 kilómetros, pero un 7% de la red viaria aún no tiene uno de esta potencia a menos de 30 kilómetros. En equipos superiores a 150 kW, el 10% de las carreteras no tiene ninguno a menos de 60 kilómetros.
El cuello de botella: instalados pero no operativos
Otro problema señalado por el análisis es que instalar no equivale necesariamente a poner en servicio. ANFAC contabilizaba al cierre del tercer trimestre 17.965 puntos ya instalados pero no operativos, bien por averías, falta de conexión a la red u otras causas. Esta cifra supone el 23,6% de toda la infraestructura instalada según su metodología.
Los datos de AEDIVE confirman la tendencia hacia equipos más potentes: los cargadores de entre 150 y 350 kW han aumentado un 27,6% en el último año, mientras que los de más de 350 kW crecen un 23,32%. Esta apuesta por la potencia responde a la necesidad de atender a un parque que crece más rápido de lo que se amplía la infraestructura.
Corea del Sur, el modelo a seguir; Uruguay, la presión extrema
El estudio compara 46 países y muestra extremos muy marcados. Uruguay aparece como el mercado sometido a mayor presión: su parque de vehículos eléctricos pasó de 11.250 en 2024 a 25.900 en 2025, mientras la infraestructura pública apenas creció de 140 a 160 puntos, lo que deja una ratio de 162 vehículos por cargador. Le siguen Emiratos Árabes Unidos (153) y Filipinas (128), donde el parque saltó de 4.830 a más de 35.000 vehículos en un solo ejercicio con los cargadores prácticamente estancados.
En el otro extremo, Corea del Sur presenta la mayor disponibilidad con algo más de dos eléctricos por punto público, gracias a una legislación que obliga a reservar infraestructura de carga en aparcamientos de edificios nuevos y existentes. Países Bajos se mueve alrededor de seis vehículos por punto, Grecia siete y Bélgica ocho. China, con 44,4 millones de vehículos eléctricos y 4,68 millones de cargadores públicos, mantiene una ratio de nueve, tras añadir 1,38 millones de puntos solo en 2025.
A nivel global, la red pública superó los siete millones de puntos en 2025, tras crecer más de un 33% en un año, y hay aproximadamente 11 vehículos eléctricos ligeros por cargador público. La AIE insiste en que la expansión del coche eléctrico debe ir acompañada de una infraestructura que no solo aumente en número, sino también en potencia y operatividad, para evitar que la experiencia de recarga se convierta en un freno a la electrificación.



