El camión eléctrico bate récord mundial de ventas: 160.000 unidades en el primer semestre, con China al frente y EE.UU. estancado
Las ventas mundiales de camiones eléctricos medianos y pesados alcanzaron un récord en el primer semestre de 2026: casi 160.000 unidades, un 75% más que en el mismo periodo de 2025, según datos de BloombergNEF. El encarecimiento del diésel, agravado por la guerra con Irán, refuerza el argumento económico a favor de estos vehículos, más baratos de operar y mantener aunque su precio inicial sigue siendo mayor. China concentra nueve de cada diez ventas, Europa gana tracción y Estados Unidos se estanca por la retirada de incentivos de la Administración Trump.

China domina el mercado global del camión eléctrico
China sigue siendo, con diferencia, el principal mercado mundial de camiones eléctricos. Más del 90% de las unidades vendidas en el primer semestre se comercializaron en ese país, según los datos de BloombergNEF recogidos por El Periódico de la Energía. El crecimiento sostenido ha llevado a los vehículos eléctricos a representar ya en torno al 20% de las ventas totales de camiones en el país asiático.
La política industrial decidida y una cadena de suministro de baterías que pocos países pueden igualar explican este dominio. China multiplicó por más del doble sus exportaciones de tractocamiones eléctricos solo en estos seis meses respecto a todo 2025, según Bloomberg News, y coloca una proporción creciente de su producción en otros mercados.
En este contexto, BYD presentó en Hannover la cabeza tractora ETT 44, de hasta 44 toneladas, con batería Blade de 651 kWh, una autonomía prevista de unos 600 kilómetros y carga a más de 1,5 MW. Su llegada a Europa está prevista para 2027.
Europa avanza con Noruega y Suiza a la cabeza
En términos relativos, la mayor penetración de camiones eléctricos no se da en China, sino en Noruega y Suiza, donde el porcentaje sobre el total de ventas supera al del gigante asiático. En el resto de Europa, Dinamarca, los Países Bajos y Suecia superaron el 10% de cuota, mientras el conjunto del continente alcanzó un 5,5% de penetración en el primer semestre, a medida que los fabricantes lanzan nuevos modelos y los precios empiezan a bajar.
Esa expansión no sería posible sin una red de carga de alta potencia cada vez más extendida, un elemento crítico para recargar las grandes baterías en rutas de larga distancia. Los operadores están instalando estaciones junto a las principales rutas de mercancías, a menudo integradas en áreas de servicio, y el reglamento europeo de infraestructura de combustibles alternativos (AFIR) acelera esa construcción. Aun así, la cobertura sigue siendo desigual y se concentra en los países donde los primeros usuarios ya operan flotas eléctricas.
BloombergNEF calcula que la rentabilidad de las estaciones de carga megavatio mejora según crece su uso: los operadores necesitan cobrar entre 0,10 y 0,22 dólares por kilovatio hora, por encima del coste de la electricidad, para recuperar la inversión, aunque el grado de utilización varía mucho de una estación a otra.
Estados Unidos, estancado por el giro regulatorio de Trump
El contraste más marcado lo pone Estados Unidos, donde el mercado de camiones eléctricos de batería ha entrado en lo que BloombergNEF describe como un "práctico estancamiento", lastrado por el coste y por el giro regulatorio de la segunda Administración Trump. Esta ha eliminado créditos fiscales para vehículos de cero emisiones, congelado ayudas para camiones y puntos de carga, y respaldado en el Congreso la anulación de la capacidad de California para fijar sus propios estándares de reducción de emisiones en camiones y turismos.
Con todo, el país conserva focos de dinamismo. California ha comprometido miles de millones de dólares en incentivos para impulsar la electrificación de flotas y es hoy el estado con más camiones pesados de cero emisiones circulando. También ha arrancado la producción en serie del Tesla Semi en una fábrica de Nevada, con un precio de entre 250.000 y 300.000 dólares por unidad, competitivo frente al diésel en determinados usos según fuentes del sector consultadas por BloombergNEF.
La versión europea del Tesla Semi ofrece una autonomía estimada de 550 kilómetros y un consumo energético de 1,0 kWh/km. Su llegada a Europa está prevista para 2027.
La financiación se adapta a la incertidumbre del valor residual
El crecimiento del sector está cambiando también la forma en que se financian y operan las flotas. Según BloombergNEF, cada vez más operaciones de financiación se respaldan en los contratos de transporte que el propio camión tiene asegurados, y no solo en su valor de reventa, una fórmula habitual en otros sectores pero poco utilizada hasta ahora en la financiación de camiones diésel.
Financiadores, propietarios de flotas y cargadores recurren a este tipo de instrumentos para compensar la fuerte incertidumbre que rodea al valor residual de los camiones eléctricos, ligada a la degradación de sus baterías, apoyándose en contratos de transporte a largo plazo y, en los países con mercados de carbono, en el valor añadido de la reducción de emisiones.
El resultado es un mercado que, más allá de lo que ocurra en Estados Unidos, parece decidido a seguir creciendo a escala global. Como resumía a Bloomberg News un camionero chino: "No creo que nadie vuelva a los camiones diésel. Nadie quiere regresar a una tecnología de generación anterior".



