Ceuta se prepara para estrenar el cable con la Península: el suministro diésel deja de ser el único recurso
La ciudad autónoma de Ceuta dejará de depender en exclusiva de sus motores diésel en las próximas semanas. La interconexión eléctrica submarina con la Península, ya finalizada, encara la fase final para su entrada en operación comercial, prevista para noviembre. El enlace permitirá conectar por primera vez el sistema ceutí con la red peninsular.

Una generación local anclada en el diésel
El sistema eléctrico de Ceuta ha funcionado hasta ahora como una isla energética. Según los datos facilitados por Red Eléctrica, entre enero y agosto de 2026 la ciudad generó 146.906,2 MWh, de los que 146.701,3 MWh procedieron de motores diésel, es decir, el 99,9% del total. La turbina de gas aportó apenas 205 MWh (0,1%), mientras que la generación renovable se situó en cero.
Estas cifras confirman que el 100% de la electricidad producida en Ceuta durante el periodo procedió de fuentes no renovables, una situación que cambiará con la entrada en funcionamiento del cable. La nueva infraestructura permitirá abastecer a la ciudad con electricidad procedente del sistema peninsular, donde la presencia de renovables es mucho más relevante.
La interconexión: características y estado de las obras
El proyecto consiste en un enlace submarino de dos circuitos de 132 kV en corriente alterna, con una longitud aproximada de 58 kilómetros, que conectará Ceuta con la Península. El primero de los cables submarinos llegó a la ciudad en septiembre de 2025, y las obras de soterramiento en el lecho marino ya se han completado con la ayuda de un barco especializado.
Red Eléctrica señala que la entrada en operación comercial no depende solo de la finalización física del cable. La integración de dos sistemas eléctricos que hasta ahora han funcionado de manera independiente requiere actuaciones técnicas y procedimientos que afectan a distintos agentes del sistema, incluida la distribución y los aspectos comerciales. Fuentes conocedoras del proyecto citadas por El Periódico de la Energía sitúan el inicio de la operación comercial en noviembre.
Efectos sobre el suministro y la integración renovable
La conexión supondrá un cambio sustancial en el modelo de suministro de Ceuta, que pasará de un sistema aislado con generación térmica local a disponer de una segunda vía de suministro. Esta segunda vía resulta especialmente relevante después de que Endesa y la Autoridad Portuaria de Ceuta hayan alertado sobre el riesgo de sabotaje en las instalaciones vinculadas al suministro eléctrico de la ciudad.
Además, la interconexión facilitará la integración de renovables: el sistema ceutí no ha registrado ni un solo MWh renovable en lo que va de año, pero con el cable podrá beneficiarse del mix de generación peninsular. Red Eléctrica enmarca este enlace dentro de las actuaciones para mejorar la continuidad y la calidad del suministro en la ciudad y avanzar en la descarbonización del Estrecho.
Los plazos de entrada en operación
La previsión de que el cable comience a operar en noviembre procede de fuentes conocedoras del proyecto, no de un calendario fijado por la normativa. El Real Decreto 640/2026, que regula los planes de inversión de las redes de transporte y distribución, establece los procedimientos de planificación y aprobación de estas infraestructuras, pero no fija fechas concretas de puesta en servicio. El plazo del 1 de noviembre mencionado se refiere al proceso de aprobación de los planes de inversión por parte de la Secretaría de Estado de Energía.
Según la información consultada, las obras concluirán a finales de 2025, con el tendido del cable submarino realizado durante el verano. La entrada en operación comercial está prevista tras completar los trabajos técnicos y los procedimientos necesarios para conectar ambos sistemas, que son los que están ahora en marcha.



