Cox reorganiza su consejo tras la compra de Iberdrola México: tres consejeros se mudan a la filial
El consejo de administración de Cox ha aceptado la renuncia voluntaria de tres de sus miembros, que pasarán a formar parte del órgano rector de su filial mexicana Cox de México, en plena reestructuración tras la compra de Iberdrola México. Así lo ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Tres salidas y dos comisiones afectadas
Arturo Saval Pérez, Luís Arizaga Zárate y Juan Ignacio Casanueva Pérez han presentado su dimisión como miembros del consejo de administración de Cox, según la notificación remitida al regulador español. Las renuncias son voluntarias y han sido aceptadas por el propio consejo, que "ha tomado razón" de las mismas.
Además de su puesto en el órgano rector, Saval Pérez era miembro de la comisión de nombramientos y retribuciones, mientras que Arizaga Zárate formaba parte de la comisión de auditoría. Ambos también han presentado su dimisión en esas comisiones, según el comunicado enviado a la CNMV. Casanueva Pérez no ocupaba ningún cargo adicional en comisiones, según la información facilitada por la compañía.
Con estas salidas, el consejo de administración de Cox queda compuesto por diez miembros, tal y como ha detallado la propia firma en su explicación de los cambios.
La razón: la compra de Iberdrola México y el nuevo Cox de México
Las bajas se enmarcan en la reestructuración que Cox está llevando a cabo tras la compra de la totalidad del capital social de Iberdrola México, operación que se cerró en abril de 2026. Los tres consejeros salientes se incorporarán al consejo de Cox de México, la filial del grupo Cox Infrastructure Group en la que se integran los activos adquiridos, bajo la denominación Cox Asset México.
La compañía ha explicado que el nombramiento de estos tres directivos como consejeros de la filial mexicana "exige una dedicación que hace incompatible poder formar parte simultáneamente de los consejos de administración de ambas sociedades". Por tanto, han optado por dejar su puesto en la matriz para centrarse en el desarrollo de la operación mexicana.
Esta reorganización refleja la importancia estratégica que Cox otorga a su nueva filial en México, que gestionará los activos que antes pertenecían a Iberdrola en el país. La integración de esos activos bajo Cox Asset México supone un paso clave en la expansión internacional de la compañía.
Un movimiento en plena expansión internacional
La salida de estos tres consejeros se produce en un momento de crecimiento para Cox. La compañía acaba de adjudicarse un nuevo proyecto de generación y almacenamiento energético en Guatemala, con ingresos contratados de 126,5 millones de dólares durante 15 años. La instalación producirá 113,3 GWh anuales y podría generar otros 70 millones de dólares adicionales mediante la venta de excedentes en el mercado mayorista.
Este proyecto guatemalteco se suma a la reciente adquisición en México, lo que subraya la apuesta de Cox por ampliar su presencia en América Latina. La reorganización del consejo en la matriz y el refuerzo del órgano rector de la filial mexicana apuntan en esa misma dirección.
La compañía no ha ofrecido más detalles sobre el calendario de incorporación de los nuevos consejeros ni sobre posibles sustituciones en las comisiones afectadas. Por el momento, el consejo de administración de Cox queda con diez miembros, a la espera de los próximos movimientos.



