EEUU acelera su plan nuclear: Tennessee, favorito para albergar el Campus de Innovación del ciclo de combustible
La Administración Trump avanza en su plan para centralizar el ciclo de vida nuclear en un gran campus. El Departamento de Energía (DOE) ha preseleccionado cinco candidatos entre 28 solicitudes, con Tennessee como claro favorito gracias a su concentración de experiencia e infraestructura en Oak Ridge. El almacenamiento de residuos sigue siendo el mayor reto, mientras Europa ya perfora el primer almacén geológico del mundo.

Un proceso competitivo con cinco finalistas
El pasado 28 de julio, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) redujo a cinco los candidatos para albergar el Campus de Innovación para el Ciclo de Vida Nuclear (NLIC), tras recibir 28 solicitudes procedentes de 26 estados. La iniciativa busca concentrar en un único lugar actividades como la fabricación de combustible nuclear, el reciclaje del combustible gastado y su gestión y almacenamiento.
Tennessee presenta la propuesta más ambiciosa: sitúa el complejo principal en las inmediaciones de Oak Ridge, con ubicaciones satélite para el almacenamiento de material nuclear y otras operaciones especializadas. El estado cuenta con un ecosistema nuclear único: sus cuatro reactores son gestionados por la Tennessee Valley Authority (TVA), la única corporación pública federal que opera centrales nucleares en el país. Además, en el corredor Oak Ridge-Knoxville operan más de 230 empresas vinculadas al ciclo nuclear, junto con el Laboratorio Nacional de Oak Ridge y el Complejo de Seguridad Nacional Y-12, dependientes de la NNSA y del DOE.
Esta concentración de experiencia no es casual. Según la solicitud del estado, la región ya alberga infraestructuras críticas que podrían facilitar la puesta en marcha del campus. Para Leslie Dewan, fundadora y consejera delegada de Neutronic Designs, "Oak Ridge reúne una experiencia y una infraestructura extraordinarias" para liderar el proyecto.
El almacenamiento, el gran desafío pendiente
El reto más urgente que aborda el NLIC es el almacenamiento del combustible nuclear gastado. Estados Unidos acumula más de 95.000 toneladas en unas 79 localizaciones, de las cuales unas 86.000 toneladas se encuentran en las propias instalaciones de las centrales en operación. Cada año se generan cerca de 2.000 toneladas adicionales, cifra que podría incrementarse si se materializa la expansión de la generación nuclear impulsada por la Administración Trump.
Leslie Dewan, fundadora y consejera delegada de Neutronic Designs, subraya que "no creo que el futuro de la energía nuclear en Estados Unidos dependa del éxito o el fracaso de esta iniciativa en particular". Sin embargo, añade: "Si realmente queremos ampliar considerablemente la energía nuclear en las próximas décadas, este es el momento idóneo para abordar el ciclo completo del combustible, en lugar de esperar a que la etapa final se convierta en un obstáculo".
Diálogo federal, cambio de enfoque frente a la imposición
El proyecto NLIC llega tras décadas de bloqueo en la gestión de residuos. En 1987, el Congreso aprobó la Nuclear Waste Policy Amendments Act, que designó Yucca Mountain (Nevada) como destino definitivo para todo el residuo nuclear nacional. Sin embargo, la firme oposición del estado llevó a la Administración Obama a paralizar el proyecto en 2010.
A diferencia de la Unión Europea, donde cada estado miembro es responsable de sus residuos, en EEUU la responsabilidad es federal. En teoría, eso debería ser una ventaja, pero en la práctica se ha convertido en un problema histórico. La nueva iniciativa busca cambiar el enfoque: en lugar de imponer una solución, el gobierno federal abre un diálogo con los estados que voluntariamente quieren participar. Dewan lo explica así: "El gobierno federal está iniciando el diálogo con estados y comunidades que realmente desean participar, en lugar de intentar imponer una solución a una comunidad que no quiere albergar el proyecto". Para la directiva, esto proporciona "una base mucho más sólida para alcanzar el éxito a largo plazo".
Europa marca el ritmo en almacenamiento geológico
Mientras EEUU busca una solución definitiva, Europa avanza con paso firme. La semana pasada, la empresa finlandesa Posiva inició las perforaciones del primer almacén geológico del mundo en Olkiluoto. El proyecto Onkalo sitúa a Finlandia a la vanguardia de esta tecnología a escala industrial.
Además, Suecia obtuvo en 2024 la licencia de construcción para su repositorio en Forsmark, y Francia desarrolla Cigéo, su proyecto de almacenamiento geológico profundo para residuos de media y alta actividad. Estos avances europeos subrayan la urgencia de que EEUU encuentre una solución propia.
"El desafío radica en aprovechar ese conocimiento técnico existente en todo el país y reconstruir la capacidad industrial necesaria para llevar a cabo ese objetivo de manera económica y a escala comercial", concluye Dewan. "Oak Ridge es, sin duda, uno de los lugares que reúne la experiencia y la infraestructura extraordinarias para hacerlo posible".



