El calor y las medusas fuerzan a EDF a rebajar sus previsiones para 2026
La eléctrica estatal francesa EDF ha rebajado sus previsiones de resultados para 2026. El calor extremo del verano y la irrupción de medusas en la central de Gravelines han provocado paradas y reducciones de potencia en varios reactores, lo que se suma a un entorno de precios mayoristas bajos. El Ebitda anual podría caer alrededor de un 10% interanual, según el equipo directivo.

Paradas por calor y medusas: un verano complicado para la nuclear francesa
Durante las olas de calor de junio y julio de 2026, EDF tuvo que parar 3 reactores y reducir la potencia de generación en otros 9 durante los episodios más intensos, en cumplimiento de la normativa medioambiental francesa. En agosto, la disponibilidad de las plantas nucleares volvió a disminuir, incluso teniendo en cuenta que EDF concentra tradicionalmente las paradas programadas en este mes.
El 10 de agosto, una llegada masiva de medusas obstruyó los sistemas de filtración de agua de mar de la central de Gravelines. Las unidades 3 y 4 se detuvieron automáticamente, mientras que la unidad 2 se paró posteriormente de forma preventiva y la unidad 1 redujo temporalmente su potencia al 50%. El 18 de agosto, EDF reconectó el reactor 3, pero el reactor 4 se detuvo automáticamente el 22 de agosto durante las operaciones de rearranque por un incidente técnico.
El 12 de agosto, 13 reactores se vieron afectados por el aumento de la temperatura de las aguas de los ríos: ocho estaban completamente parados y cinco operaban a potencia reducida. El Grupo de Coordinación de Electricidad europeo se reunió de urgencia para tratar el parón nuclear por la sequía, aunque aseguró que no hay riesgo de suministro eléctrico y que la situación se mantendrá tensa en las próximas semanas.
Caída del Ebitda semestral y nuevo mecanismo de compensación
En el primer semestre, la producción nuclear francesa se incrementó en 8 teravatios hora gracias a la buena disponibilidad de los reactores y la gestión eficaz de las paradas programadas. Sin embargo, el Ebitda semestral ajustado por partidas sin efecto en caja cayó un 31% interanual, hasta los 11.448 millones de euros, principalmente por el impacto de 800 millones de euros derivado de la caída de precios eléctricos en Francia y en el Reino Unido.
2026 es el primer año del nuevo mecanismo tarifario francés: se pasa del precio fijo de venta ARENH al que EDF vendía su producción nuclear a un sistema de compensación en favor del cliente final, el Versement Nucléaire Universel (VNU). Aunque esta nueva metodología expone a los consumidores bajo la tarifa regulada a la volatilidad de los precios mayoristas, de momento los hogares franceses se benefician de precios mayoristas bajos.
El precio spot francés del primer semestre fue de 62 euros por megavatio hora, por debajo del umbral de 78 euros a partir del cual se activa la devolución de parte del exceso de ingresos de EDF al consumidor. No obstante, el precio realmente capturado por la producción de EDF fue más bajo que el spot, lo que se refleja en los resultados semestrales.
La deuda se mantiene gracias a la rotación de activos
La deuda financiera neta de EDF se mantuvo en los 51.500 millones de euros a finales de 2025, según la última presentación de resultados. Esta estabilidad se logró gracias a la rotación de activos, una estrategia que la compañía ha utilizado para financiar sus inversiones sin incrementar su apalancamiento.
La eléctrica mantuvo sus expectativas de producción nuclear en Francia entre 350 y 370 teravatios hora para 2026 y 2027, con un potencial de generación objetivo superior a los 400 teravatios hora a largo plazo, incluida la producción del tercer reactor de Flamanville. Los inversores esperan nuevas revisiones de las previsiones de generación nuclear en la próxima presentación trimestral, aunque dado el amplio margen de expectativas, no se descarta que EDF mantenga este rango.
Adaptación al clima: 8.700 millones para blindar la flota
Lo ocurrido este verano tendrá consecuencias a más largo plazo para la eléctrica estatal. La necesidad de generación flexible en Francia es cada vez mayor, para compensar la variabilidad de la generación renovable y las restricciones que provocan los episodios meteorológicos extremos, como ya señaló este medio.
Aunque los mayores planes de inversión en generación flexible están presupuestados por la gasista francesa Engie, EDF tiene en marcha su propio plan de adaptación. Este incluye 8.700 millones de euros en inversiones entre 2026 y 2040 para adaptar sus actividades nucleares, hidroeléctricas y sus actividades insulares a los fenómenos meteorológicos.
La eléctrica está realizando estudios para desarrollar sistemas de refrigeración por agua para otros reactores, similares a los de la central nuclear de Civaux. Además, EDF está teniendo en consideración el cambio climático en el diseño de la nueva generación de Evolutionary Power Reactor (EPR2). Por último, su filial EDF Hydro está implementando medidas para responder a las necesidades de apoyo en las regiones afectadas por situaciones de bajo caudal.



