España se consolida como hub renovable del Mediterráneo con 165,3 GW en cartera
España se ha convertido en el principal polo europeo de desarrollo renovable en el Mediterráneo, con 165,3 GW de capacidad eólica y solar en cartera, según datos del Global Energy Monitor (GEM) recogidos por El Periódico de la Energía. La cifra representa cerca del 30% de los 552 GW anunciados o en desarrollo en toda la región y coloca al país a la cabeza en solar fotovoltaica a gran escala, aunque el despliegue efectivo está condicionado por las redes y los plazos de autorización.

Cifras del liderazgo español y comparación regional
El informe de GEM, basado en los rastreadores Global Solar Power Tracker y Global Wind Power Tracker, desglosa la cartera española: 108,8 GW corresponden a solar fotovoltaica de gran escala y 56,5 GW a eólica. Con estos volúmenes, España ocupa el primer puesto europeo en capacidad solar a gran escala prevista u operativa y el tercero en eólica, solo por detrás de Reino Unido y Suecia.
El dato adquiere dimensión en el contexto mediterráneo: la región acumula 552 GW de eólica y solar de gran escala anunciados o en desarrollo, de los cuales 361,3 GW tienen fecha estimada de entrada en operación antes de 2030. Esa cifra supera ligeramente los 548,3 GW de capacidad eléctrica de todo tipo que Estados Unidos tiene proyectados, según la comparación realizada por GEM. La región concentra además alrededor del 10% de la capacidad eólica y solar de gran escala prevista a nivel mundial con fecha de operación anterior a 2030.
Madurez de la cartera y papel del hidrógeno
La cartera española presenta un grado de madurez relevante: 8,4 GW de capacidad eólica y solar ya están en construcción y otros 132 GW se encuentran en fase de preconstrucción. GEM señala que estos últimos proyectos suelen haber obtenido ya autorización gubernamental o financiación, por lo que estarían encaminados hacia su ejecución. Si todos avanzaran hasta su puesta en servicio, España superaría en torno a un 40% su objetivo nacional de eólica y casi duplicaría el de solar para 2030.
Una parte importante de ese desarrollo está vinculada al hidrógeno verde: 37,7 GW de la capacidad eólica y solar prevista están asociados a proyectos de producción de hidrógeno. El dato subraya la apuesta por esta tecnología como vector de integración renovable, aunque el informe no detalla el reparto de estos volúmenes entre eólica y solar.
Egipto, contrapunto norteafricano y brecha con Europa
El contraste entre España y Egipto ilustra las dos grandes vías de expansión en el Mediterráneo. Mientras España representa un mercado maduro, con un amplio parque operativo y una alta cartera de proyectos, Egipto lidera el norte de África en capacidad eólica y solar en desarrollo, con 94,6 GW. La región Mediterránea está dividida entre Europa, que concentra el 82,5% de la capacidad operativa actual, y una futura expansión más equilibrada: el 51% de los proyectos previstos antes de 2030 se localiza en Europa, frente al 49% en Oriente Próximo, Asia sudoccidental y norte de África.
Marruecos y el Sáhara Occidental concentran parte relevante de esta segunda bolsa, aunque muchos de sus proyectos están en fases tempranas o afrontan mayores riesgos. El informe advierte de que las necesidades de inversión son heterogéneas: el Mediterráneo oriental requeriría unos 300.000 millones de dólares hasta 2030 para su transición energética, mientras que el norte de África necesitaría alrededor de 89.000 millones. El coste total de instalación de los proyectos eólicos y solares de gran escala previstos en todo el Mediterráneo alcanza los 792.000 millones de dólares.
Cuellos de botella: permisos, redes y financiación
Uno de los principales desafíos señalados por GEM es la tramitación administrativa. El informe recoge que los inversores se enfrentan a retrasos de entre 24 y 48 meses en la obtención de permisos, procedimientos de conexión a la red poco claros, tarifas que no reflejan los costes, sistemas de ayudas opacos y marcos de contratación deficientes. Históricamente, solo alrededor de la mitad de los proyectos eólicos y solares planificados a escala mundial llegaron a operar en plazo en 2024, una proporción que el informe considera extrapolable al Mediterráneo.
España figura entre los países que han comenzado a actuar sobre este cuello de botella. El informe destaca el Real Decreto-ley 7/2026, que crea zonas de aceleración de renovables donde los proyectos cuentan con procedimientos ambientales y administrativos simplificados. También menciona avances recientes en Turquía y Grecia, y la iniciativa T-MED, que pretende reducir un 30% los plazos de tramitación en la región entre 2026 y 2030. La celebración de la COP31 en Antalya (Turquía) es vista por GEM como una oportunidad para pasar de los objetivos a la ejecución efectiva, movilizando capital y desarrollando redes que cierren la brecha entre la ambición renovable y la realidad sobre el terreno.



