Greensand arranca en Dinamarca: la UE estrena el primer almacenamiento de CO₂ a gran escala
La Unión Europea ya tiene su primera instalación comercial de almacenamiento permanente de CO₂ a gran escala. El proyecto Greensand, liderado por INEOS Energy, entró en operación este viernes en el puerto danés de Esbjerg con capacidad para inyectar hasta 400.000 toneladas anuales de CO₂ en el yacimiento marino agotado de Nini West.

Un hito para la captura de carbono en Europa
El rey Federico X de Dinamarca inauguró este viernes el primer emplazamiento de almacenamiento de CO₂ a gran escala operativo en la Unión Europea, según informó el portal especializado El Periódico de la Energía. La ceremonia, celebrada en el puerto de Esbjerg, marca el inicio de la operación comercial de Greensand, el proyecto impulsado por INEOS Energy junto con Harbour Energy y Nordsøfonden.
El objetivo de la instalación es demostrar que la captura y el almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en inglés) no son una tecnología de laboratorio, sino una solución práctica para las industrias europeas que buscan reducir emisiones sin detener su actividad. En la fase inicial, Greensand podrá almacenar hasta 400.000 toneladas de CO₂ al año, aunque el diseño contempla ampliar la capacidad hasta entre 4 y 8 millones de toneladas anuales a medida que crezca la demanda.
Del biometano danés al yacimiento Nini West
El CO₂ que alimenta Greensand provendrá inicialmente de plantas danesas de biometano, lo que permite poner en marcha toda la cadena de valor de CCS con volúmenes fácilmente disponibles mientras maduran los proyectos de captura industrial, según explicó INEOS. El proceso completo consiste en licuar el CO₂ capturado, transportarlo en camión hasta la terminal específica del puerto de Esbjerg, embarcarlo en el Carbon Destroyer 1 (el primer buque de la UE construido para este fin) e inyectarlo en el yacimiento Nini West, un campo petrolífero agotado situado a unos 250 kilómetros de la costa y a aproximadamente 1.800 metros bajo el lecho marino.
David Bucknall, director general de INEOS Energy, subrayó que este proyecto "pone en marcha el primer emplazamiento de almacenamiento de CO₂ a gran escala y la primera cadena de valor de la UE", y ofreció una base para futuras iniciativas de captura en Europa. La compañía destaca que se trata de un proyecto completamente operativo y no de un piloto ni una ambición política.
Industria europea: el debate entre competitividad y clima
La inauguración de Greensand llega en un momento de fuerte presión para las industrias europeas de alto consumo energético, que dan empleo directo a casi ocho millones de personas y generan aproximadamente 550.000 millones de euros en valor añadido cada año, según los datos citados en el acto. Cemento, acero o productos químicos son materiales esenciales para infraestructuras energéticas, redes eléctricas o defensa.
Sir Jim Ratcliffe, presidente de INEOS, defendió que "Europa no logrará la neutralidad de carbono cerrando fábricas y exportando sus empleos", e insistió en que Greensand demuestra que se puede ser competitivo reduciendo emisiones. El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, presente en el acto, afirmó que con este proyecto se abre "un nuevo frente" contra el cambio climático y se traza un camino para que las industrias mantengan producción y empleo en el continente.
50 millones de toneladas en 2030: el reto regulatorio pendiente
La UE se ha fijado capturar y almacenar 50 millones de toneladas de CO₂ anuales para 2030, una cifra que deberá elevarse a entre 250 y 280 millones en 2040. Greensand, con su capacidad inicial de 400.000 toneladas, supone un primer paso relevante pero todavía insuficiente en comparación con esos objetivos, como reconoce la propia industria.
Mads Gade, director general de INEOS Energy Europe, señaló que la compañía está preparada para ampliar la capacidad de recepción de CO₂ de las industrias de toda Europa. La incógnita ahora es si la UE será capaz de crear las condiciones regulatorias, de infraestructura y de inversión que permitan a los emisores industriales capturar CO₂ a gran escala, tal y como plantearon los responsables del proyecto.



