La batería más potente de Australia ya opera a plena capacidad para sostener la red ante el cierre del carbón
La Waratah Super Battery, la batería de almacenamiento más potente de Australia, ha recibido la autorización definitiva del operador del mercado eléctrico australiano (AEMO) y ya opera a plena capacidad. La instalación, de 850 MW y 1.680 MWh, está diseñada para actuar como un 'amortiguador gigante' de la red de Nueva Gales del Sur, una pieza clave en la transición hacia un sistema con más renovables y menos carbón.

Una batería que actúa como escudo de la red
La Waratah Super Battery, construida y propiedad de Akaysha Energy, ha culminado su puesta en marcha tras obtener la autorización del Australian Energy Market Operator (AEMO). La ministra de Energía y Clima de Nueva Gales del Sur, Penny Sharpe, anunció este lunes que la instalación ya puede operar a plena capacidad, después de que concluyeran las pruebas posteriores a la instalación de un nuevo transformador en el emplazamiento.
Con 850 MW de potencia y 1.680 MWh de capacidad, la batería de Waratah es la instalación de cualquier tipo con mayor potencia conectada a la red australiana. Sin embargo, su almacenamiento se limita a dos horas, ya que su función principal no es desplazar generación, sino responder con rapidez ante perturbaciones del sistema eléctrico, como interrupciones de líneas por incendios forestales, caída de árboles o rayos.
La batería forma parte del System Integrity Protection System (SIPS), un mecanismo que permite a las líneas de transmisión operar a plena capacidad o cerca de ella para transportar electricidad desde las regiones productoras hacia los grandes centros de consumo de Sídney, Newcastle y Wollongong. Brett Redman, consejero delegado de la empresa de transmisión Transgrid, señaló que el SIPS que Waratah está obligada a proporcionar constituye el sistema de este tipo más grande e innovador de Australia.
Retrasos, averías y un camino accidentado
El proyecto estaba previsto que entrara en funcionamiento hace 18 meses, pero una concatenación de problemas lo retrasó: los retrasos en la construcción, el colapso financiero de su principal proveedor de baterías y, posteriormente, una avería grave en uno de sus transformadores, además de los daños sufridos por otro durante los últimos días de las pruebas, hace casi un año.
Akaysha Energy tuvo que reparar uno de los tres transformadores de Waratah y encargar otro nuevo después de lo que describió como unos acontecimientos «catastróficos» ocurridos el año pasado. Desde entonces, la compañía había estado proporcionando aproximadamente la mitad del contrato SIPS de forma provisional. Con las condiciones completas del contrato, la batería podrá poner a disposición de la red hasta 700 MW de potencia y 1.400 MWh de capacidad de almacenamiento para responder ante posibles perturbaciones.
Nick Carter, consejero delegado de Akaysha Energy, calificó la entrada en plena operación comercial como un momento histórico para la compañía. Se trata de la cuarta batería completada por Akaysha, después de las instalaciones de menor tamaño de Brendale y Ulinda Park, en Queensland, y de la batería de Orana, de 415 MW y 1.660 MWh, situada en el centro-oeste de Nueva Gales del Sur. La compañía también ha recibido el segundo transformador de su batería Elaine, en Victoria, de 311 MW y 1.244 MWh, que operará bajo contrato con Snowy Hydro.
Un respaldo ante el cierre del carbón y el auge de las baterías
Originalmente, la batería debía entrar en funcionamiento antes del cierre previsto de Eraring, una central de carbón de 2,8 GW situada cerca del emplazamiento de Waratah, en los terrenos de la antigua central de carbón de Munmorah. Sin embargo, el cierre de Eraring también se ha retrasado —en dos ocasiones— y ahora está previsto para comienzos de 2029. Aun así, la batería de Waratah desempeña un papel importante en la gestión de la red, ya que permite que las líneas de transmisión funcionen a plena capacidad o cerca de ella para transportar electricidad desde las regiones productoras hacia los grandes centros de consumo.
Penny Sharpe destacó en un comunicado que la Waratah Super Battery supone «un cambio decisivo» para Nueva Gales del Sur. «A medida que las centrales de carbón envejecidas se retiren, este proyecto ayudará a mantener el suministro eléctrico de hogares y empresas, al tiempo que permitirá que una mayor cantidad de energía renovable circule por la red», afirmó. «Este es exactamente el tipo de infraestructura que Nueva Gales del Sur necesita para contar con un sistema energético fiable, asequible y moderno durante las próximas generaciones», añadió.
David Harris, ministro para la Costa Central de Nueva Gales del Sur, destacó que la transformación del antiguo emplazamiento de la central de Munmorah en una de las baterías más potentes del mundo «es un gran ejemplo de cómo podemos dar un nuevo propósito a antiguos emplazamientos industriales, al tiempo que apoyamos el empleo, la inversión y nuevas oportunidades para la Costa Central».
El contexto australiano muestra una tendencia clara: en los últimos doce meses, la energía suministrada por las baterías a escala de red se multiplicó por más de tres, mientras que el gas caía un 28%. Las grandes baterías están desplazando a los combustibles fósiles, y es el gas, no el carbón, el gran perdedor, según los datos del sector.



