La deuda de Enel crece hasta 61.011 millones y el mercado cuestiona su estrategia de recompra de acciones
El plan de Enel de apalancar su balance mediante recompras de acciones avanza, pero el mercado lo pone en entredicho en un entorno de tipos de interés más altos. La deuda neta del grupo alcanzó los 61.011 millones de euros al cierre del primer semestre, casi 4.000 millones más que a finales de 2025, y el consenso de analistas estima que podría llegar a 69.000 millones en 2027.

Una estrategia contracorriente en el sector
El grupo que preside Flavio Cattaneo es, de las grandes eléctricas integradas europeas, la que peor comportamiento bursátil registra este año, con una caída del 2,8% frente a la subida del 12,2% de Iberdrola. La diferencia con el resto de sus competidoras no está en el modelo de negocio, sino en la política de asignación de capital: mientras EDP, Iberdrola o SSE lideran las subidas gracias a su apuesta por las redes, Enel ha optado por una intensa actividad de recompra de acciones que contrasta con las ampliaciones de capital generalizadas en el sector para financiar el crecimiento.
En la primera mitad del año, Enel gastó 1.500 millones de euros en recompras y otros 2.900 millones en dividendos, frente a unas inversiones netas de 5.000 millones. Este esfuerzo por remunerar al accionista ha elevado la deuda neta hasta los 61.011 millones de euros, y el consenso de analistas sitúa la cifra en 63.000 millones a finales de 2026 y en 69.000 millones para 2027. La propia compañía ya advirtió en su última presentación estratégica de febrero que su ratio de apalancamiento (deuda financiera neta sobre Ebitda) aumentaría hasta aproximadamente 3,0 veces durante el plan 2026-2028, frente a las 2,5 veces de finales de 2025. A cierre del primer semestre, el ratio se situaba en 2,6 veces.
El respaldo de las redes y la sombra del trading
Enel no se diferencia del resto de las integradas europeas en cuanto a la prioridad de sus inversiones: las redes reguladas absorbieron casi el 70% del total en el primer semestre, y las renovables otro 18%. Esta actividad de redes, que ya representa el 41% del Ebitda del grupo, creció un 10% interanual en el primer semestre y se ha convertido en el principal motor de crecimiento.
No obstante, la compañía italiana deberá compensar la caída de los resultados de su negocio de trading, que no podrá repetir los buenos datos de 2025. En concreto, se espera una reducción de 1.000 millones de euros en el Ebitda de esta actividad, hasta los 500 millones. El consenso de analistas confía en que el crecimiento del resto de los negocios compense con creces ese retroceso, con una mejora estimada de casi 800 millones de euros en el Ebitda total del grupo.
Brasil, la incertidumbre que pesa sobre la acción
A la presión del mercado por el endeudamiento se suma la incertidumbre regulatoria en Brasil. El regulador eléctrico brasileño, Aneel, retrasó la decisión sobre la posible rescisión de la concesión de Enel en Sao Paulo, prevista para la reunión del martes 6 de octubre. Según la fuente, en un mes debería despejarse esta incógnita para los inversores.
La acción de Enel ignoró el giro del regulador y caía un 1% al comienzo de la sesión del miércoles, en línea con el sector. Además, la rentabilidad del bono italiano a diez años ha aumentado 115 puntos básicos desde el cierre de 2025, hasta el 4,66%, lo que encarece el coste de financiación de la nueva deuda. La política de apalancamiento resulta ahora menos atractiva: los inversores ven con cautela que el plan de recompra se financie con deuda en un entorno de tipos al alza.
La referencia del sector petrolero
El artículo señala que el sector petrolero europeo podría servir de referencia para Enel. BP suspendió sus programas de recompra en febrero y priorizó el desapalancamiento; TotalEnergies desaceleró su plan; Equinor ha condicionado el ritmo de sus futuras recompras a sus niveles de apalancamiento; y Shell suspendió temporalmente la ejecución de su plan. Esta comparación subraya la creciente cautela de los inversores ante estrategias que aumentan el endeudamiento en un contexto de tipos de interés más altos.



