La fusión Dominion-NextEra ignora la eólica marina y amenaza la senda renovable de Virginia
El acuerdo actualizado de fusión entre Dominion Energy y NextEra Energy deja fuera de la ecuación a la energía eólica marina, según advierte el Instituto de Economía y Análisis Financiero de la Energía (IEEFA). La omisión llega cuando el proyecto CVOW, de 2.600 MW, está completado en más de un 80% y promete ahorros millonarios a los consumidores de Virginia.

Un acuerdo que silencia a la eólica marina
La nota informativa del IEEFA, firmada por el analista Dennis Wamsted, subraya que el acuerdo revisado de fusión no menciona en ningún momento la energía eólica marina, a pesar de que la propia Dominion calcula que los consumidores de Virginia ahorrarán 5.000 millones de dólares en costes de combustible durante los diez primeros años de funcionamiento del proyecto Coastal Virginia Offshore Wind (CVOW), de 2.600 megavatios (MW).
El proyecto piloto de 12 MW que Dominion opera en las proximidades ha demostrado un sólido rendimiento durante los últimos seis años, según recoge el informe. Aun así, NextEra, que absorberá Dominion en una fusión de 57.500 millones de dólares en acciones, ha mostrado escaso interés por esta fuente renovable.
Wamsted afirma que, al pasar por alto la eólica marina y limitarse a declaraciones de apoyo a las centrales de carbón, queda claro que NextEra antepone los intereses de sus accionistas a los de los consumidores de Virginia. La fusión creará un gigante con una capitalización bursátil de 250.000 millones de dólares, con los accionistas de NextEra controlando aproximadamente el 74,5% de la compañía resultante y los de Dominion el 25,5%.
El factor de capacidad: eólica marina frente a carbón
El gráfico que acompaña al informe del IEEFA compara el factor de capacidad del proyecto piloto de eólica marina de Dominion con el de sus tres centrales eléctricas de carbón operativas en Virginia. La diferencia es considerable, aunque el texto no detalla cifras concretas.
Esta comparación cobra relevancia en un momento en que Virginia afronta un fuerte crecimiento de la demanda eléctrica, impulsado por los centros de datos. Las ventas comerciales de electricidad en el estado aumentaron en casi 30 millones de megavatios-hora entre 2019 y 2025, según recoge el informe.
El IEEFA insta a los reguladores, responsables políticos y consumidores a asegurarse de que la fusión no condene al estado a un futuro basado en combustibles fósiles de alto coste, especialmente cuando las renovables combinadas con almacenamiento ya son competitivas.
Renovables gestionables, la otra gran ausente
Otra de las deficiencias del acuerdo revisado, según el IEEFA, es su desatención a las fuentes renovables gestionables, es decir, aquellas cuya producción puede ajustarse para responder a la demanda eléctrica. Tecnologías como los proyectos híbridos que combinan energía solar y baterías podrían competir en todas las franjas temporales a medida que entren en funcionamiento sistemas de almacenamiento energético de larga duración.
El informe advierte de que los organismos reguladores deben garantizar que los directivos de Dominion permitan a estas tecnologías participar en las futuras convocatorias de propuestas para el suministro de energía. Los responsables de la toma de decisiones, los reguladores y los defensores de la energía limpia del estado deben tener presente esta cuestión al analizar la propuesta de fusión durante los próximos meses, añade Wamsted.
La fusión, anunciada inicialmente como una operación que sacaría del letargo al sector eléctrico europeo por sus implicaciones para la expansión de los centros de datos en Europa, tendrá un impacto directo en el mix energético de Virginia, un estado que se ha convertido en uno de los principales polos de consumo eléctrico del país.



