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La geotermia avanzada enfrenta su primer examen bursátil: Fervo cae un 45% desde su salida a Bolsa

La cotización de Fervo Energy, la empresa estadounidense de geotermia avanzada, se ha desplomado un 45% desde su salida a Bolsa, un correctivo que refleja el menor optimismo del mercado hacia esta tecnología tras conocerse pérdidas superiores a las esperadas y una rebaja de las previsiones de ventas. Pese al varapalo bursátil, la compañía mantiene el respaldo de contratos de suministro a largo plazo y avanza en la reducción de costes de perforación, un factor clave para su competitividad frente a los ciclos combinados de gas.

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(elperiodicodelaenergia.com)

Un debut bursátil agridulce para la geotermia de roca caliente

La salida a Bolsa de Fervo Energy, una de las startups más prometedoras de la geotermia avanzada, se ha saldado con un decepcionante comportamiento en el mercado secundario. El pasado viernes, las acciones de la compañía tejana cerraron en 14,77 dólares, lo que supone una caída del 45% respecto a los 27 dólares de su precio de salida.

El movimiento bajista se ha visto acentuado por una de las peores jornadas bursátiles de la compañía: el pasado 12 de agosto, cuando presentó sus resultados trimestrales, el título se desplomó un 16,6% en un solo día. La causa fue el anuncio de pérdidas superiores a las previstas por los analistas y la posterior revisión a la baja de las expectativas de ingresos para 2026 y 2027 debido a restricciones en la conexión a la red eléctrica.

Este comportamiento refleja un cambio en el sentimiento del mercado hacia una tecnología que, hasta hace poco, se consideraba una de las grandes promesas para suministrar energía limpia y constante a los centros de datos. El revés de Fervo no es un caso aislado, sino un síntoma de la cautela que empieza a rodear a un sector que aún debe demostrar su viabilidad económica a gran escala.

El respaldo de los contratos a largo plazo y la carrera por abaratar costes

A pesar del castigo bursátil, los inversores que mantienen posiciones en Fervo encuentran argumentos para la confianza en la cartera de contratos de la compañía. La empresa cuenta con acuerdos vinculantes de compra de energía a largo plazo por un total de 658 megavatios, a los que se suma un acuerdo marco de suministro de hasta tres gigavatios. Estos contratos, firmados con grandes tecnológicas que necesitan electricidad constante para sus centros de datos, otorgan a la geotermia avanzada un valor estratégico del que carecen otras renovables intermitentes como la solar o la eólica.

El otro gran foco de atención para el mercado es la evolución de los costes de construcción. La compañía se ha fijado el objetivo de reducir el coste de inversión por kilovatio instalado hasta los 3.000 dólares para plantas de más de 25 megavatios, frente a los 7.000 dólares actuales para instalaciones de 10 megavatios. La dirección de Fervo asegura que los resultados de perforación en su pozo Sawtooth 7 confirman que se está en la trayectoria correcta para cumplir esa meta.

Si se alcanza ese nivel de costes, la geotermia avanzada podría competir directamente con los ciclos combinados de gas, gracias a unos factores de carga cercanos al 90%, muy superiores a los de otras tecnologías limpias. La clave está en la perforación: reducir el coste por kilovatio instalado es el desafío que determinará si esta tecnología puede escalar más allá de los proyectos piloto.

Perforación con ondas milimétricas: la apuesta para abaratar costes

Mientras Fervo concentra la atención de los mercados, otras empresas exploran vías complementarias para abaratar la perforación, el principal cuello de botella económico de la geotermia profunda. Es el caso de Quaise Energy, también con sede en Houston, que desarrolla un sistema de perforación basado en ondas milimétricas, una tecnología que permite fragmentar la roca a altas temperaturas sin necesidad de brocas mecánicas.

Según explicó el responsable de comunicación de Quaise, esta técnica no se plantea como un sustituto de la perforación mecánica, sino como un complemento. "Planeamos utilizarla siempre como primera opción", señaló Harry Kelso, refiriéndose a la perforación convencional dentro de su rango operativo económicamente viable. El salto tecnológico se produce en profundidad: cuando la roca es más dura y caliente, la perforación con ondas milimétricas, guiadas por un haz de energía concentrada, puede fragmentar el material sin necesidad de equipos electrónicos en el fondo del pozo.

La compañía todavía no ha publicado un coste por kilovatio para sus instalaciones comerciales, pero defiende que la ventaja no reside solo en el precio por metro perforado, sino en el acceso a pozos más profundos y con mayor rendimiento energético. Según la empresa, sus pozos pueden generar hasta diez veces más electricidad que los geotérmicos convencionales, un rendimiento que supera a la mayoría de los sistemas actuales.

Un futuro condicionado a la reducción de costes de inversión

El equipo directivo de Fervo sostiene que el coste total del proyecto de la Fase II en Utah, con una potencia de 15 megavatios, se mantendrá en los 5.500 dólares por kilovatio, un paso intermedio clave hacia el objetivo de los 3.000 dólares. Esta senda de reducción de costes se considera esencial para que la geotermia avanzada pueda competir en igualdad de condiciones con las centrales de gas, especialmente en un contexto en el que la demanda de electricidad firme crece con rapidez por el despliegue de la inteligencia artificial.

La incógnita para el mercado es si la curva de aprendizaje será lo suficientemente rápida como para mantener el interés de los inversores tras el tropiezo bursátil de Fervo. La tecnología avanza, como demuestra el rendimiento del pozo Sawtooth 7, pero la confianza de los mercados de capitales será clave para financiar los próximos pasos de una industria que necesita demostrar que puede perforar más profundo, más barato y con menos riesgo.