regulacion-climatica

Santander ve a España como el país 'más restrictivo' de Europa para centros de datos

Banco Santander ha puesto en cuestión la nueva regulación española sobre centros de datos. En un informe interno para clientes empresariales, la entidad sostiene que las restricciones adicionales impuestas por el Gobierno —como el consumo obligatorio de renovables o la asignación discrecional de acceso a la red— convierten a España en "el mercado más restrictivo" de las grandes economías europeas y la sitúan como un "caso único" en la UE.

Fotografía que ilustra la noticia: Santander ve a España como el país 'más restrictivo' de Europa para centros de datos
(Expansión)

Un 'caso único' frente a Francia, Italia y Alemania

El documento, al que ha tenido acceso EXPANSIÓN, compara la situación española con la de las otras tres grandes economías de la Unión Europea: Francia, Italia y Alemania. La conclusión es contundente: ningún gran país europeo exige hoy requisitos adicionales de renovables ni interviene directamente en la asignación del acceso a la red, como plantea el nuevo marco español.

Según el análisis de Santander, mientras España introduce condiciones que no tienen equivalente en los principales mercados europeos analizados, el cuello de botella real para el crecimiento de los centros de datos en toda Europa no es la regulación, sino la disponibilidad de conexión eléctrica y la capacidad de ejecución de las redes.

La entidad subraya que otros países están evolucionando hacia modelos de acceso basados en la madurez real de los proyectos, conocidos como 'first ready, first served'. En cambio, el marco español combina exigencias de consumo renovable con mecanismos discrecionales, lo que, según el informe, está desmarcando a España del resto de grandes economías europeas en el desarrollo de estas infraestructuras.

El rechazo del sector tecnológico y energético

La nueva norma, que obliga a las empresas que desarrollan data centers a consumir porcentajes mínimos de energía renovable, ha provocado el rechazo tanto del sector tecnológico como de las grandes energéticas. Santander se suma ahora a esas críticas desde el ámbito financiero, con un informe dirigido específicamente a sus clientes empresariales.

La entidad señala que esta combinación de requisitos adicionales y mecanismos de asignación discrecional convierten a España en "el mercado más restrictivo" para este tipo de infraestructuras. El adjetivo no es baladí: el informe incide en que ninguna de las grandes economías europeas aplica hoy medidas equivalentes.

El documento tiene una dimensión financiera relevante. Según EXPANSIÓN, el informe de Santander está teniendo un enorme eco entre los inversores, que "huyen del riesgo" y tienden a percibir el celo regulatorio como un problema para la rentabilidad de sus proyectos.

Contexto: una regulación que ya generaba tensiones

Las críticas de Santander llegan en un momento en el que el desarrollo de centros de datos se ha convertido en una pieza clave de la estrategia industrial y energética europea. La demanda eléctrica de estas infraestructuras crece con fuerza, y su conexión a la red se ha convertido en un campo de batalla regulatorio en varios países.

España, sin embargo, ha optado por un enfoque propio: vincular la autorización de nuevos data centers a consumos mínimos de renovables. Una decisión que, según el informe de la entidad, no tiene parangón entre los grandes países de la UE y que podría restar atractivo a España frente a otros destinos europeos.

El análisis de Santander coincide con la percepción que ya habían transmitido las energéticas y las tecnológicas: el problema no está en la demanda de energía renovable, sino en cómo se asigna la capacidad de red. En lugar de priorizar por madurez de proyectos, el marco español introduce criterios adicionales que, a juicio de la entidad, generan incertidumbre regulatoria en un sector donde los inversores valoran especialmente la previsibilidad.