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BYD muestra su arquitectura de 1.200 V y su batería de alta descarga tras el récord de 503 km/h del Yangwang U9 Xtreme

El pasado 1 de noviembre, el Yangwang U9 Xtreme de BYD logró 503,17 km/h en Abu Dabi, convirtiéndose en el primer coche de producción en superar los 500 km/h. Detrás de la cifra, la marca exhibe una arquitectura de 1.200 voltios, una batería LFP con descarga de 30C y más de 2 MW de potencia, tecnologías que BYD controla internamente de principio a fin.

Fotografía que ilustra la noticia: BYD muestra su arquitectura de 1.200 V y su batería de alta descarga tras el récord de 503 km/h del Yangwang U9 Xtreme
(elperiodicodelaenergia.com)

Récord de velocidad con valor industrial

El Yangwang U9 Xtreme, la versión extrema del hiperdeportivo de BYD, alcanzó los 503,17 km/h el pasado 1 de noviembre en Abu Dabi, superando la barrera de los 500 km/h por primera vez para un automóvil de producción. El registro mejora los 496,22 km/h que el mismo modelo logró un año antes en Alemania, según confirmó la marca a los medios, entre ellos El Periódico de la Energía, presente en el emirato.

El récord se consiguió tras dos jornadas de pruebas sobre un tramo cerrado de la carretera E11. Los primeros intentos se quedaron en 490 km/h y obligaron a ajustar durante la noche las temperaturas iniciales de batería y motores, la carga aerodinámica posterior, la suspensión y las presiones de los neumáticos. Guinness World Records reconoce la marca como récord para un coche de producción y para un eléctrico de producción en una pasada en un solo sentido, un procedimiento que no equivale directamente a los récords FIA tradicionales de doble recorrido.

Más allá del dato, el proyecto funciona como escaparate de la capacidad tecnológica de BYD. Yangwang, la marca de lujo creada por el grupo en 2022, produce el U9 Xtreme de forma limitada: solo 30 unidades, valoradas en más de 2,5 millones cada una. Su impacto comercial es testimonial frente a los millones de vehículos que BYD vende anualmente, pero su capacidad para generar imagen de marca es considerablemente mayor. La compañía celebró el registro con una proyección sobre el Burj Khalifa de Dubái ante unos 3.000 invitados.

La arquitectura de 1.200 V: menos calor y más potencia

El principal cambio respecto al U9 convencional está en la arquitectura eléctrica. BYD ha pasado de 800 a 1.200 voltios para alimentar cuatro motores que entregan conjuntamente 2.220 kW, equivalentes a 3.019 CV, con cada propulsor capaz de girar hasta 30.000 revoluciones por minuto.

El aumento de tensión responde a una necesidad elemental cuando crece la potencia: limitar la intensidad y, con ella, las pérdidas térmicas y las exigencias sobre cables, semiconductores y sistemas de refrigeración. BYD asegura que su arquitectura puede trabajar con hasta 1.000 amperios y reduce la generación de calor en un 67% frente a un sistema de 800 voltios a igualdad de potencia.

La ingeniería de los motores también ha exigido materiales específicos. Los estátores utilizan acero al silicio de 0,1 milímetros, los rotores emplean acero de alta resistencia de 970 MPa y las carcasas están fabricadas en aluminio de especificación aeroespacial. El objetivo es mantener eficiencia, resistencia mecánica y control térmico cuando los motores funcionan a regímenes que duplican aproximadamente los habituales en muchos eléctricos actuales.

La batería Blade adaptada a una descarga de 30C

La batería es otro de los puntos clave del U9 Xtreme. BYD mantiene la química LFP de su Blade Battery, pero adaptada a una demanda de potencia excepcional. La compañía cifra en un 170% el aumento de la densidad de potencia por celda respecto a su configuración de 800 voltios y eleva la tasa de descarga hasta 30C.

En términos prácticos, la batería es capaz de mantener 1.800 kW de potencia incluso cuando su estado de carga ha caído al 20%. La recuperación energética supera los 700 kW en condiciones de máxima exigencia, una cifra concebida fundamentalmente para reducir la carga térmica y mecánica sobre los frenos durante la conducción en circuito.

BYD subraya que estas prestaciones no anticipan necesariamente las especificaciones de futuros modelos generalistas. Una batería diseñada para un hiperdeportivo de producción muy limitada responde a exigencias y costes completamente distintos de los de un turismo de gran volumen. Sí muestran, en cambio, el grado de control que el fabricante está alcanzando sobre componentes cuya importancia crece a medida que aumenta la potencia de carga y de propulsión de los vehículos eléctricos.

El proyecto también refleja la transformación de la industria china. Hace apenas unos años, los fabricantes del país competían principalmente en precio, autonomía y equipamiento. BYD utiliza ahora una de sus marcas de lujo para disputar un territorio tradicionalmente dominado por fabricantes europeos y estadounidenses, mientras aprovecha esa visibilidad para exhibir tecnologías propias.