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Deloitte alerta: el boom de baterías choca con contratos difíciles de valorar y contabilizar

Los acuerdos de tolling, revenue share y PPA híbridos se han convertido en la vía para financiar el despliegue de baterías en España, pero su tratamiento contable y su valoración plantean riesgos que los promotores no siempre anticipan. Deloitte y AleaSoft analizaron estas estructuras en el último webinar de la consultora energética, con un mensaje claro: la decisión de cómo contabilizar un contrato se juega antes de firmarlo, no al cierre del ejercicio.

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(elperiodicodelaenergia.com)

Nuevas fórmulas contractuales para rentabilizar el almacenamiento

El webinar número 70 de AleaSoft Energy Forecasting, celebrado el 15 de octubre con la participación de Deloitte por séptimo año consecutivo, puso sobre la mesa las estructuras que están acompañando el crecimiento del almacenamiento de energía. A los PPA tradicionales se suman acuerdos que explotan la flexibilidad de las baterías, mejoran los perfiles de entrega y distribuyen ingresos y riesgos entre las partes.

Entre las fórmulas analizadas destacan el tolling agreement, donde el propietario de la batería cede su gestión al 100% al optimiser a cambio de un precio fijo, y el revenue share, que reparte los ingresos generados por la batería y puede incluir un ingreso mínimo garantizado o floor. También están surgiendo los day-ahead swaps, vinculados a los precios del mercado, y los contratos de storage as a service, que remuneran la disponibilidad del almacenamiento.

El tolling reduce la necesidad de capital y el PPA híbrido mejora el perfil de ingresos

Deloitte presentó un caso práctico que muestra el impacto del tolling en la financiación de una batería de 100 MW y 4 horas asociada a una planta fotovoltaica de 140 MWp. Con un tolling de 70.000 euros por MW durante 10 años, las necesidades de equity se reducen de 142 a 86 millones de euros, y la rentabilidad del equity alcanza el 10,0%, frente al 10,2% del escenario merchant financiado solo con equity. Al ser un ingreso contratado, desaparece el riesgo de mercado y los bancos pueden calcular el nivel de deuda sobre ese flujo.

En el caso de los PPA híbridos, que utilizan parte de la capacidad de la batería para trasladar la producción solar hacia las horas con precios más altos, el perfil resultante permite un precio de PPA superior al de una planta solar sin batería. En el ejemplo de Deloitte, con precios entre 32 y 41 euros por MWh la rentabilidad del equity oscila entre el 8,7% y el 10,2%, y se necesitan al menos 40 euros por MWh para igualar la rentabilidad de otros escenarios. La consultora también señaló que los PPA de tipo swap para fotovoltaica se ofrecen hoy entre 22 y 25 euros por MWh, un nivel que reduce la rentabilidad de los proyectos.

La contabilidad bajo NIIF 9 y el riesgo de volatilidad en resultados

Álvaro Osés Lainez, Manager de Treasury Advisory en Deloitte, explicó que la estructura y las cláusulas de cada contrato determinan su tratamiento contable. En los PPA, la distinción básica es entre contratos físicos y financieros. Un PPA físico sin cláusulas take or pay ni opcionalidad puede tratarse como un contrato de ejecución; un PPA financiero con liquidación por diferencias cumple las características de un instrumento derivado según la NIIF 9 y debe reconocerse en el balance y valorarse a valor razonable.

Los cambios de valor de un derivado que no se designa como cobertura pasan por la cuenta de pérdidas y ganancias y generan volatilidad. Con contabilidad de coberturas, esos cambios se registran en patrimonio neto y solo afectan a resultados cuando las ventas de energía cubiertas llegan a la cuenta de pérdidas y ganancias. En los contratos de baterías, un day-ahead swap presenta características de derivado financiero; un revenue share con ingresos mínimos garantizados es un instrumento híbrido que puede requerir la NIIF 15 y, en parte, la NIIF 9; y un tolling agreement puede estar sujeto a diferentes normas según sus mecanismos de liquidación y de quién controle el activo.

Clave: analizar las implicaciones contables antes de firmar

Deloitte insistió en incorporar el análisis contable y de valoración desde las primeras fases de negociación, porque una vez firmado el contrato ya no pueden modificarse los términos que determinan si puede registrarse como cobertura contable. La recomendación es realizar ese análisis internamente o con un consultor externo especializado antes de firmar.

De lo contrario, una empresa puede encontrarse al cierre del ejercicio con un day-ahead swap ya firmado que consideraba un contrato sin relevancia contable y con la exigencia del auditor de valorarlo. Si no puede aplicar contabilidad de coberturas, los cambios de valor pasan por pérdidas y ganancias y generan una volatilidad que no se había previsto durante la negociación. Deloitte identificó como factores que complican la valoración la baja liquidez de los mercados de futuros, la volatilidad extrema, la disponibilidad de datos a largo plazo, el riesgo de contraparte, las cláusulas de precios negativos y las estructuras con baterías.

Previsiones de largo plazo y criterio conservador de los bancos

El valor razonable de un PPA o de un contrato de baterías depende de datos de mercado no observables y de modelos de valoración complejos. En este contexto, Osés destacó el papel de las curvas de precios horarias y mensuales de AleaSoft, aceptadas por auditores para justificar la valoración de estos instrumentos, y las calificó como prácticamente el principal input tanto en la valoración de derivados como en las estimaciones de flujos de caja.

Oriol Saltó i Bauzà, Associate Partner en AleaSoft, recordó que los ingresos futuros de una batería solo pueden estimarse simulando su funcionamiento sobre escenarios de precios de largo plazo, porque su operación depende del precio horario de cada día y de los ciclos realizados el día anterior. Multiplicar un diferencial de precios esperado por un número fijo de ciclos no refleja esa complejidad. Los bancos mantienen un criterio conservador con las baterías, porque no disponen todavía de operaciones previas con las que compararlas, y priorizan los ingresos contratados. Por ello, el tolling, el revenue share con floor y los PPA híbridos se perfilan como las vías para financiar la capacidad de almacenamiento que necesita el sistema, en un año 2026 en el que la potencia instalada de baterías está empezando a crecer con rapidez.