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Enagás reduce su beneficio un 22,3% hasta septiembre, pero mantiene sus objetivos anuales

Enagás obtuvo un beneficio después de impuestos de 204,1 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 22,3% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior, según ha informado la compañía. Pese al descenso, la gestora de la red de gasoductos asegura que el resultado está en línea con lo previsto para alcanzar su objetivo anual de 235 millones de euros.

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(Expansión)

El marco regulatorio resta 45,1 millones de euros

La compañía que dirige Arturo Gonzalo Aizpiri explicó que su beneficio recurrente después de impuestos fue de 195,8 millones de euros, un 5,4% inferior al de hace un año. La diferencia con el beneficio neto reportado se debe, principalmente, al efecto positivo de la venta del 40% de Enagás Renovable.

Los ingresos cayeron un 2% hasta los 686,7 millones de euros en el periodo, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) se redujo un 2,9% hasta los 491,5 millones de euros. Esta evolución refleja el impacto del Marco Regulatorio 2021-2026 sobre los ingresos regulados, que resta 45,1 millones de euros a la compañía.

Parte de esta caída se vio compensada por la aportación de los nuevos negocios. La entrada en operación del buque Alisios sumó 5,4 millones de euros al ebitda, mientras que la consolidación de la compañía de fibra óptica Axent aportó 5,9 millones adicionales.

Las participadas tiran del resultado y la deuda se modera

Las sociedades participadas aportaron 145,8 millones de euros al ebitda, un incremento de 28,1 millones de euros respecto a los primeros nueve meses de 2025. Este avance estuvo impulsado principalmente por la ampliación de capacidad del gasoducto TAP (Trans Adriatic Pipeline) y por la adquisición del 31,5% de la francesa Teréga, completada el 30 de julio.

Enagás enfila así su objetivo anual de lograr un beneficio neto recurrente de 235 millones de euros al cierre de 2026 y un ebitda de 620 millones de euros, que no incluye la contribución de la rotación de activos. La empresa confía en cumplir estas metas atendiendo a la calendarización de gastos esperada y al hecho de que los ingresos regulados por 'copex' se reconocen mayoritariamente en el último trimestre del ejercicio.

Los fondos procedentes de operaciones (FFO, por sus siglas en inglés) a 30 de septiembre se situaron en 439 millones de euros, incluyendo 127,1 millones de euros en dividendos de filiales. La deuda neta ascendió a 2.979 millones de euros a 30 de septiembre, incluyendo la financiación de la inversión en Teréga. El coste financiero de la deuda bruta mejoró del 2,2% al 2,1% en términos interanuales.

Un resultado bajo el foco de la transición energética

El descenso del beneficio de Enagás se produce en un contexto de debate sobre el papel del gas natural en la transición energética española. La compañía, que gestiona los grandes gasoductos del país, ha iniciado un proceso de diversificación hacia nuevos negocios como el hidrógeno renovable, la fibra óptica o el almacenamiento de gas, aunque estos negocios aún tienen un peso reducido en su cuenta de resultados.

El resultado de la compañía es relevante para el sector energético español porque condiciona las inversiones en infraestructuras gasistas y su futura adaptación a los gases renovables. La reducción de ingresos derivada del marco regulatorio vigente podría trasladarse a las tarifas del sistema gasista en el futuro, un aspecto que seguirá bajo análisis del regulador y de los agentes del sector. Por ahora, la empresa mantiene su objetivo de beneficio anual, lo que da certidumbre a los planes de inversión.