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Europa necesitaría más de 140 cargamentos de GNL al mes para evitar un invierno con almacenes al 69%

Europa afronta la recta final de la temporada de inyecciones de gas con los almacenes en mínimos históricos y un déficit de GNL que compromete la preparación para el invierno. La firma de análisis Montel estima que serían necesarias más de 140 llegadas de metaneros al mes entre agosto y octubre para alcanzar el 80% de llenado a principios de noviembre, un ritmo que considera muy improbable sin un encarecimiento significativo del gas.

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(elperiodicodelaenergia.com)

Un objetivo del 90% que se aleja: entre el 69% y el 84% para el 1 de noviembre

Los niveles de almacenamiento de gas de la Unión Europea se encontraban a finales de julio en el entorno del 5% de su capacidad, unos 12 puntos porcentuales por debajo del año anterior y 16 respecto a la media de los últimos cinco años, según datos de la plataforma Ganexo Gas Analysis citados por Montel. A día de hoy, los depósitos comunitarios rondan el 61%, lejos de la senda necesaria para cumplir el objetivo del 90% fijado para el 1 de noviembre.

Montel plantea dos escenarios de cara a esa fecha: uno bajo, con los almacenes en el 69%, y otro alto, en el 84%, en función de los ritmos de inyección y de la disponibilidad de GNL. En ninguno de los dos casos se alcanza la meta comunitaria. Para lograr incluso el nivel más modesto del 80%, el análisis calcula que harían falta más de 140 descargas de metaneros al mes durante agosto, septiembre y octubre, una cifra que considera inviable en las condiciones actuales de mercado.

El problema es especialmente grave en Alemania, cuyos almacenes estaban a finales de julio en apenas el 46% de su capacidad, según la misma fuente, aunque el nivel ha repuntado ligeramente hasta el 50% en la actualidad. La bajísima utilización de instalaciones clave como Rehden y Breitbrunn ya alimenta el debate sobre un posible cierre de almacenamientos, un escenario que agravaría aún más la fragilidad del sistema gasista europeo.

Un déficit acumulado de 72 cargamentos y la competencia asiática

La debilidad de la campaña de inyecciones no es un accidente. Las inyecciones netas entre abril y julio totalizaron solo 325 TWh, un 11% menos que la media de los últimos cinco años y un 18% por debajo del mismo periodo del año anterior. Montel estimó en abril que Europa necesitaría unos 130 cargamentos de GNL al mes entre mayo y octubre para acercarse al 80% de llenado a principios de noviembre, pero las llegadas reales se quedaron en una media de 105 mensuales entre mayo y julio, lo que ha generado un déficit acumulado de aproximadamente 72 cargamentos, equivalentes a unos 72 TWh de gas que podrían haberse almacenado.

La pérdida de suministro de GNL catarí, por el conflicto en Oriente Medio, ha sido relevante, pero el mayor impacto procede de la redirección de cargamentos estadounidenses hacia Asia, donde los precios son más atractivos. Las entregas de GNL de EE. UU. a China, Japón, Corea del Sur, Taiwán e India se triplicaron entre marzo y julio hasta alcanzar máximos históricos, y en julio superaron por primera vez los envíos a Europa.

Los márgenes de beneficio netos del GNL estadounidense entregado al noreste de Asia fueron superiores a los del noroeste de Europa durante gran parte del periodo posterior a abril. En julio, el margen para enviar un cargamento a Asia a través del Canal de Suez era hasta 5 €/MWh mayor que el de entregarlo en Europa. Esta prima asiática es el principal obstáculo para que Europa vuelva a atraer los flujos que necesita, y Montel advierte de que podría ser necesario que los precios superen los 60 €/MWh durante el resto de la temporada de inyecciones para competir con los compradores asiáticos.

Precios de verano al alza y diferenciales que desincentivan el almacenamiento

La necesidad de llenar los almacenes ya está presionando los precios mayoristas del gas en Europa, incluso en pleno verano. Los contratos de esta temporada se han mantenido caros por el impacto inmediato de la crisis de Oriente Medio, mientras que los de invierno descuentan una posible mejora de la oferta más adelante. El resultado es un diferencial estacional negativo en el TTF y otros centros de referencia europeos, lo que elimina el incentivo financiero habitual de comprar gas en verano para almacenarlo y venderlo en invierno.

Joachim Endress, experto en el mercado del gas de Montel, señala que "las continuas interrupciones en los flujos de GNL a través del estrecho de Ormuz implican que la presión sobre el mercado europeo del gas sigue aumentando a medida que se acerca el invierno". El analista subraya que estas disrupciones, sumadas a la competencia asiática, dejarán los niveles de almacenamiento como un factor determinante en la formación de precios durante los próximos meses.

Si los almacenes llegan al invierno en niveles bajos, Europa será más vulnerable a cualquier interrupción adicional del suministro y a las olas de frío, lo que podría disparar los precios. El análisis de Montel advierte de que la conjunción de bajas reservas, menor disponibilidad de GNL y diferenciales negativos persistentes configura un escenario de alta volatilidad para el próximo invierno, con implicaciones directas para la industria y los consumidores.