Los híbridos enchufables emiten hasta 4,6 veces más CO2 de lo que declaran, según el ICCT
Un nuevo análisis del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) sobre cerca de un millón de vehículos híbridos enchufables en Europa muestra que la brecha entre las emisiones reales de CO2 y las oficiales se ha disparado: los modelos matriculados en 2023 emiten de media 4,6 veces más de lo que declaran, frente a 3,5 veces en los de 2021. El estudio atribuye el problema a la fórmula europea del 'factor de utilidad', que asume una proporción de conducción eléctrica muy superior a la real, y reclama una revisión periódica más allá de la corrección prevista para 2027.

El factor de utilidad, la fórmula que desvirtúa las cifras
El estudio, que analizó datos de consumo de combustible y energía a bordo de unos 920.000 vehículos híbridos enchufables matriculados en Europa entre 2021 y 2023, concluye que la fórmula europea del 'factor de utilidad' (FU) es la principal causa de la discrepancia. Esta fórmula, que se emplea para calcular las emisiones oficiales de CO2 de los PHEV, vincula la autonomía eléctrica con el porcentaje estimado de conducción en modo eléctrico. Sin embargo, los datos reales muestran que esa suposición es demasiado optimista: mientras que la fórmula asumía un 80% de conducción eléctrica en 2022, el porcentaje real rondaba el 21%.
Según el ICCT, la fórmula también partía de la base de que la proporción de conducción eléctrica aumentaría con la autonomía de la batería. La realidad entre 2021 y 2023 fue la contraria: la proporción de conducción eléctrica disminuyó incluso a medida que aumentaba la autonomía. Por eso, las emisiones medias reales de CO2 subieron de 130 a 134 g/km en ese periodo, mientras que los valores oficiales bajaron de 37 a 29 g/km. El resultado es que la brecha entre lo que dicen los certificados y lo que sale por el tubo de escape no deja de crecer.
Una ventaja 'injustificada' frente a los coches de combustión
Jan Dornoff, responsable de investigación del ICCT y autor del estudio, ha sido tajante: "Los híbridos enchufables matriculados en 2023 emitieron casi cinco veces más CO2 en carretera de lo que indican sus valores oficiales, y esta discrepancia ha aumentado con los años". En su opinión, esto influye directamente en cómo se contabilizan estos vehículos para los objetivos de emisiones de los fabricantes, y les otorga "una ventaja injustificada" frente a los coches con motor de combustión.
La comparación con los vehículos tradicionales es reveladora: mientras que en los PHEV las emisiones reales multiplicaban por 4,6 las oficiales en 2023, en los coches de gasolina o diésel, incluidos los híbridos ligeros y completos, esa proporción era de apenas 1,2 veces. Es decir, la distancia entre la teoría y la práctica es casi cuatro veces mayor en los enchufables que en los convencionales.
Un mercado estancado en Europa y con China ganando terreno
El estudio también dibuja un contexto de mercado: los híbridos enchufables representaron alrededor del 10% de las matriculaciones nuevas en Europa entre enero y julio de 2026, frente al 9% del mismo periodo de 2025. Mientras tanto, los coches 100% eléctricos siguen subiendo y ya alcanzan el 22% de cuota de mercado. En este escenario, los fabricantes chinos se están haciendo un hueco: coparon el 28% de los PHEV matriculados en Europa en esos siete meses, un 60% más que el año anterior.
BYD lidera claramente el segmento, con un 60% de cuota entre los fabricantes, muy por delante de Mercedes-Benz (17%), BMW (13%) y Volkswagen (12%). Según Peter Mock, director de ICCT Europe, la corrección del factor de utilidad prevista por la Comisión Europea para 2027 "probablemente reducirá el atractivo de los híbridos enchufables como herramienta para alcanzar los objetivos de emisiones", lo que podría acelerar la caída de su cuota de mercado. "Los fabricantes chinos son los que más tienen que perder", advierte Mock.



