Reino Unido elimina el término fijo del gas en 2027 y estudia trasladar los costes verdes fuera de la factura eléctrica
El Gobierno de Reino Unido ha aprovechado la presentación de sus presupuestos anuales para introducir cambios de calado en el diseño de las facturas energéticas de los hogares. La medida más destacada es la eliminación del pago por potencia en las facturas de gas a partir de 2027, un movimiento que el Ejecutivo planea replicar también en los recibos de electricidad durante ese mismo año, según ha adelantado la publicación especializada El Periódico de la Energía.

La factura del gas se simplifica: adiós al pago fijo diario
La principal novedad para los consumidores será la desaparición del término de potencia en las facturas de gas a partir de 2027. Este cambio, que se desarrollará siguiendo la metodología del regulador británico Ofgem, afectará al mecanismo del límite de precios trimestrales (price cap).
Con esta reforma, los consumidores dejarán de abonar una cantidad fija diaria por disponer del suministro y pasarán a pagar exclusivamente en función de los kilovatios hora consumidos. Los costes que actualmente se recuperan mediante ese término de potencia deberán incorporarse al resto de componentes de la factura, lo que refuerza el vínculo entre consumo y coste final.
Según la información publicada por El Periódico de la Energía, el objetivo es reducir la carga fija que soportan los hogares, especialmente aquellos con más dificultades para afrontar sus recibos. La factura del gas se simplifica y el uso de comparadores de precios online será más sencillo. No obstante, se trata de una reforma estructural que no busca incentivar nuevos hábitos de consumo, sino trasladar de forma más directa el coste real de la energía a los usuarios.
Ayudas directas a 20 millones de hogares y reducción del IVA energético
El paquete presupuestario incluye además una ayuda directa de 100 libras para los hogares situados en las bandas más bajas del impuesto municipal (Council Tax), que se aplicará únicamente durante el próximo invierno. La medida tendrá un coste de 2.600 millones de libras y llegará a unos 20 millones de hogares, más del 70% del total.
A estas ayudas se suma la ampliación de la reducción del IVA energético hasta finales de julio, que supondrá un ahorro estimado de 50 libras por hogar. Estos mecanismos se enmarcan en un contexto de presión sobre los precios energéticos, que ha llevado al Ejecutivo a buscar fórmulas para aliviar la factura de los consumidores más vulnerables.
El presupuesto también contempla trasladar determinados costes asociados a las políticas verdes fuera de la tarifa eléctrica. Entre ellos figura la financiación del hidrógeno, que pasará a sufragarse directamente con cargo a los presupuestos públicos, una medida que podría aliviar la presión sobre los precios de la electricidad a medio plazo.
CfD voluntarios para renovables existentes y aceleración de conexiones a la red
El presupuesto también incluye avances para que las instalaciones eólicas y solares ya conectadas a la red puedan incorporarse voluntariamente a nuevos contratos por diferencia (CfD), con precios fijos y menos vinculados a la evolución del gas. Esta iniciativa da continuidad a los contratos voluntarios para generadores renovables existentes que el Gobierno presentó en abril.
Sonya Bedford MBE, socia del despacho de abogados Spencer West LLP, señala que "trasladar las instalaciones de energías renovables existentes a contratos de precio fijo bien diseñados podría ofrecer mayor certidumbre a los generadores y proteger a los consumidores frente a las subidas repentinas del precio del gas". No obstante, advierte de que este mecanismo no eliminará por completo la exposición del sistema eléctrico a los precios del gas, aunque sí puede reducirla.
Bedford también subraya la importancia de diseñar unas condiciones contractuales que generen beneficios para los consumidores sin perjudicar los acuerdos de financiación y los contratos de compraventa de energía (PPA) que las instalaciones renovables ya tienen firmados.
En cuanto a la conexión a la red, el Gobierno británico ha anunciado la agilización de los procedimientos de planificación y conexión, un punto crítico para las compañías eléctricas, ya que los retrasos administrativos se han convertido en uno de los principales obstáculos para desarrollar nuevas infraestructuras. Bedford considera fundamental resolver estos problemas para evitar que los proyectos de energía limpia queden atrapados en un bloqueo administrativo y financiero.
Centros de datos: generación propia mientras esperan conexión y pacto con las comunidades
El presupuesto refleja también un cambio de actitud del Gobierno británico hacia los centros de datos, una infraestructura que aumentará la demanda eléctrica en los próximos años. La iniciativa busca posicionar a Reino Unido como uno de los principales destinos europeos para este tipo de instalaciones, frente a otros países de la Unión Europea que mantienen mayores restricciones a su desarrollo.
El Ejecutivo ha anunciado un nuevo pacto (Data Center Covenant) con los centros de datos, que exigirá a las grandes compañías realizar inversiones en las comunidades locales y contribuir a la creación de empleo y a la seguridad de los sistemas informáticos de servicios críticos, como la sanidad y la defensa.
A cambio, el Gobierno ofrecerá una planificación más ágil y facilitará las conexiones a la red, siempre que se cumplan garantías estrictas para proteger recursos como el agua. Además, permitirá que los operadores construyan instalaciones de generación eléctrica propias mientras esperan a disponer de conexión a la red, una medida que busca desbloquear la inversión en un sector estratégico para la economía británica.



