VDE impulsa la carga bidireccional como pilar del sistema eléctrico alemán y europeo
La asociación alemana de ingeniería eléctrica VDE ha reclamado que los vehículos eléctricos dejen de ser considerados únicamente una tecnología para el transporte y pasen a ser un elemento central en la planificación de las infraestructuras eléctricas, con sus baterías funcionando como sistemas de almacenamiento. La entidad pide eliminar los obstáculos que frenan la carga bidireccional en Alemania, un mercado que considera clave para la integración de renovables.

Las baterías de los coches como parte activa del sistema energético
En su análisis, VDE sostiene que el debate público en Alemania se centra en la competitividad de la industria automovilística, el coste de los vehículos o su impacto climático, una perspectiva que considera "cortoplacista". Frente a ello, la asociación plantea que las baterías de los turismos podrían absorber los excedentes de producción eólica y solar para reducir la carga de la red y devolver electricidad a la red o a los edificios cuando la demanda aumente.
Daniel Petri, director de Movilidad de VDE, resume la nueva etapa que se abre: "El próximo paso de la movilidad eléctrica no consiste en baterías más grandes, sino en una interconexión inteligente entre los vehículos, las infraestructuras de recarga y el sistema eléctrico". La carga bidireccional permitiría así convertir los vehículos en unidades de almacenamiento flexibles, lo que en palabras de Petri "genera valor para los consumidores, las empresas y la transición energética".
Dos proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Economía alemán
VDE ha puesto en marcha dos proyectos de investigación sufragados por el Ministerio de Economía alemán para analizar el papel de las baterías de los vehículos en la transformación del sistema energético. El primero estudia las oportunidades de las empresas para utilizar sus flotas de vehículos y explorar nuevos modelos de negocio. El segundo analiza el uso de datos sobre la recarga y el estado de las baterías para mejorar la predicción y la comercialización de los flujos de electricidad.
La asociación subraya que, para que la carga bidireccional pase de proyecto piloto a mercado de masas, se necesitan "normas estandarizadas internacionalmente y una interoperabilidad sin interrupciones a lo largo de toda la cadena de valor". El reto, explica, es lograr que vehículos, infraestructuras de recarga, sistemas energéticos y mercados eléctricos funcionen de manera coordinada.
Obstáculos regulatorios, fiscales y de infraestructura de medición
Pese a que la tecnología es técnicamente viable, su implantación generalizada sigue pendiente. La asociación alemana de la industria energética BDEW ya señaló a principios de año varios factores que frenan su despliegue: la falta de estándares internacionales comunes para vehículos y puntos de recarga, y las cuestiones relativas a la fiscalidad del consumo eléctrico y a la comercialización de la energía cuando los propietarios inyectan electricidad en la red.
En Alemania se suma un tercer obstáculo: el retraso en el despliegue de los contadores inteligentes, ya que la carga bidireccional requiere sistemas de medición y facturación adecuados para que funcione el mercado. VDE, por su parte, defiende las competencias europeas en este terreno. "Alemania y Europa cuentan con una fortaleza particular en materia de establecimiento de estándares, interoperabilidad y ciberseguridad. Estas competencias determinarán el próximo gran paso en el desarrollo de la movilidad eléctrica", afirmó Petri.



