movilidad

El precio medio del coche eléctrico nuevo baja en España a 45.335 euros, un 13% menos en un año

El precio medio de un coche eléctrico nuevo en España ha caído hasta los 45.335 euros en julio de 2026, lo que supone una rebaja de 6.862 euros en solo un año, según los datos del Barómetro VN de Coches.com y Ganvam. La distancia con el precio medio del mercado general se ha reducido a menos de 2.000 euros, aunque el 63,5% de las matriculaciones de 2026 se concentran en vehículos de menos de 30.000 euros, un escalón donde los eléctricos aún tienen poco recorrido.

Fotografía que ilustra la noticia: El precio medio del coche eléctrico nuevo baja en España a 45.335 euros, un 13% menos en un año
(elperiodicodelaenergia.com)

Una rebaja media del 13% que acerca el eléctrico al mercado general

El Barómetro VN de Coches.com y Ganvam, correspondiente a julio de 2026, sitúa el precio medio de un coche eléctrico nuevo en España en 45.335 euros. Esta cifra representa una bajada de 6.862 euros respecto al mismo mes del año anterior, lo que equivale a una reducción de aproximadamente el 13%. Es la mayor caída entre las principales tecnologías analizadas, incluidos los híbridos enchufables.

Si se compara con el conjunto del mercado, el precio medio de un coche nuevo en España se sitúa en 43.477 euros, excluyendo vehículos de lujo y representación. La diferencia entre ambas medias queda así en menos de 2.000 euros. Hace unos años, esa brecha se contaba por decenas de miles de euros.

Los autores del informe advierten de que se trata de tarifas medias condicionadas por la diversidad de modelos, no de una comparación directa entre un eléctrico y su equivalente de gasolina. Aun así, la tendencia apunta a un acercamiento progresivo, aunque el grueso de las ventas sigue concentrado en vehículos más baratos.

Descuentos del 15% y una oferta renovada en los segmentos de acceso

El descenso del precio medio no se debe únicamente a tarifas oficiales más bajas. Los fabricantes y concesionarios están aplicando descuentos relevantes para ganar volumen en un mercado con más rivalidad y más alternativas. En julio, el descuento medio de un eléctrico alcanzó el 15,43% sobre el PVP, sin incluir ayudas gubernamentales como el Plan Auto+, los Certificados de Ahorro Energético o las deducciones fiscales disponibles. En algunos modelos, el desembolso efectivo puede ser considerablemente menor.

A esa presión por precios se suma una oferta nueva en segmentos donde antes apenas había eléctricos. Europa ha lanzado modelos más pequeños y asequibles como el Renault 5, el Hyundai Inster, el Citroën ë-C3 o el BYD Dolphin Surf, a los que se han unido recientemente el CUPRA Raval, el Volkswagen ID. Polo y el Škoda Epiq. También han entrado marcas asiáticas como Leapmotor, Dongfeng o MG, que amplían la competencia en las gamas medias y de entrada.

A pesar de esta mayor variedad, el acceso sigue siendo difícil para los presupuestos ajustados. En 2025, menos del 10% de los eléctricos disponibles en Europa tenía un precio de partida inferior a 30.000 euros, frente al 25% de los coches de combustión. Esta diferencia explica que, aunque la media se aproxime, el comprador con un presupuesto limitado todavía encuentre muchas más alternativas con motor térmico o híbrido.

Estados Unidos va en dirección contraria: subidas y menos incentivos

Mientras en Europa el precio medio de los eléctricos cayó más de un 10% en 2025 tras varios años de incrementos, según datos de la Agencia Internacional de la Energía, en Estados Unidos ocurre lo contrario. Tras varios meses de caídas, el precio medio de un eléctrico nuevo subió en julio hasta los 56.126 dólares, un 1,6% más que el año anterior y un 1,2% por encima de junio. Así, la tarifa media queda en 49.855 dólares.

La causa principal está en el fin del crédito fiscal federal de 7.500 dólares a finales de 2025. Durante meses, los fabricantes asumieron parte de ese incentivo para sostener las ventas. Ahora, con menos inventario y una producción ajustada, la presión para liquidar coches ha bajado y los precios repuntan.

También influye la composición de la oferta: en Estados Unidos predominan los SUV, las pick-up y los modelos de precio medio-alto, mientras que Europa ha apostado por recuperar coches pequeños y compactos para reducir el tamaño de la batería y, con ello, el precio final. Dos estrategias opuestas que marcan la evolución del mercado en cada región.