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Navarra creará un impuesto a las renovables en enero de 2027 tras el pacto presupuestario entre el PSOE y EH Bildu

El Gobierno de Navarra, del PSN, y EH Bildu han cerrado un acuerdo presupuestario que incluye la creación de un impuesto autonómico sobre los parques eólicos y fotovoltaicos con efectos desde el 1 de enero de 2027. El pacto se conoce días después de que el Ejecutivo central advirtiera contra la recuperación de figuras fiscales como el antiguo 'impuesto al sol', y en un contexto de extensión de este tipo de gravámenes a varias comunidades autónomas.

Fotografía que ilustra la noticia: Navarra creará un impuesto a las renovables en enero de 2027 tras el pacto presupuestario entre el PSOE y EH Bildu
(elperiodicodelaenergia.com)

Un tributo foral pactado en el marco de los presupuestos de 2027

El PSOE y EH Bildu han registrado un principio de acuerdo en la Comunidad Foral para modificar la fiscalidad de las instalaciones de generación renovable. Según el texto del pacto, al que ha tenido acceso El Periódico de la Energía, los grupos parlamentarios que sostienen al Gobierno y la formación abertzale presentarán una proposición de Ley Foral que regule un impuesto sobre parques eólicos y parques fotovoltaicos, de forma que la norma tenga efectos a partir del 1 de enero de 2027.

El acuerdo se enmarca en las negociaciones para aprobar los Presupuestos Generales de Navarra de 2027 y corresponde al primer bloque, el dedicado a la fiscalidad. En su exposición, los firmantes sostienen que la protección del medioambiente constituye una preocupación fundamental en las políticas que desarrollan las distintas instituciones, desde las europeas hasta las locales, y entienden que la Administración Foral no debe quedarse atrás en la implantación de la fiscalidad verde.

El texto, además, matiza que, a pesar de los innumerables beneficios que producen las renovables, los métodos de generación no son totalmente inocuos para el medio ambiente ni están exentos de externalidades negativas, argumento que sirve de base a la nueva figura tributaria. La proposición de ley se presentará de forma conjunta por los grupos parlamentarios que forman parte del Gobierno de Navarra y por EH Bildu.

El sector y el ministerio cargan contra la extensión de gravámenes autonómicos

El acuerdo navarro se produce apenas unas semanas después de que la Junta de Castilla y León, gobernada por el PP y Vox, anunciara la inclusión de un impuesto ambiental a la energía solar en su proyecto de Ley de Medidas Tributarias para 2027. Aquel anuncio provocó una respuesta inmediata del sector y del Gobierno central.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, advirtió el pasado 27 de octubre, durante el XIII Foro Solar, del riesgo de recuperar lo que denominó "recetas fracasadas" del pasado, como el 'impuesto al sol'. Aagesen señaló que le cuesta "muchísimo entender" que, con precios asequibles de la fotovoltaica en un momento extraordinariamente crítico, haya quien quiera resucitar esquemas fiscales ya conocidos.

En esa misma línea, el director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso, calificó el impuesto de Castilla y León como "absolutamente recaudatorio e injustificado", al penalizar una actividad que genera desarrollo socioeconómico local y ofrece competitividad a consumidores particulares e industrias.

En el sector existe preocupación por que este tipo de actuaciones fiscales se extiendan por todo el territorio y acaben penalizando las inversiones necesarias para el despliegue renovable. De momento, el impuesto pactado en Navarra ya está acordado entre las dos formaciones políticas, mientras que el de Castilla y León se encuentra en fase de borrador dentro del proyecto de ley autonómico.

Un giro en la posición del PSOE y un debate territorial en plena campaña electoral

El acuerdo en Navarra ha reabierto el debate sobre la fiscalidad de las renovables en España, dado que quien ahora impulsa el tributo es el Partido Socialista, la misma formación que durante la pasada legislatura eliminó el conocido como 'impuesto al sol', una figura que penalizaba el autoconsumo y que no era exactamente un impuesto a la generación renovable.

La nueva figura foral, en cambio, grava directamente a los parques eólicos y fotovoltaicos como actividad. La proposición de ley navarra se suma así a la iniciativa de Castilla y León, que ya cuenta con tributos ambientales para otras tecnologías como la eólica, la nuclear y las centrales térmicas, y que ahora pretende incorporar la solar.

El anuncio llega en un contexto de calendario electoral, con elecciones previstas para el próximo 29 de noviembre, lo que añade una dimensión política a la decisión. La negociación entre el Gobierno foral y EH Bildu se ha desarrollado tras distintas reuniones entre ambas partes, según el relato del acuerdo.

La medida afecta directamente a los promotores de plantas renovables en Navarra, una comunidad con un peso relevante en generación eólica, y también al conjunto del sector, que ve con preocupación la multiplicación de tributos autonómicos sobre tecnologías que deben seguir creciendo para cumplir los objetivos climáticos. El gravamen, una vez aprobado, se sumará a los impuestos estatales que ya recaen sobre el valor de la producción de estos activos.