Rusia y EEUU negocian una tregua energética por los ataques ucranianos a refinerías
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, han abordado la posibilidad de una tregua energética que ponga fin a los ataques contra infraestructuras críticas. Moscú insiste en que las acciones de Kiev contra sus refinerías son la causa de la inestabilidad en los mercados energéticos, mientras Washington presiona para alcanzar un acuerdo que, reconoce, no será fácil.

Rusia culpa a Ucrania de la inestabilidad energética
El ministerio de Exteriores ruso ha emitido un comunicado tras la reunión mantenida entre Lavrov y Rubio en los márgenes de la Asamblea General de la ONU. En él se detallan las "acciones destructivas de Kiev, encaminadas a atacar a la población civil y las infraestructuras transfronterizas, lo que llevará a la desestabilización de los mercados energéticos mundiales".
Lavrov ha repetido el mismo argumento empleado por el presidente de EEUU, Donald Trump, quien habría pedido a Kiev que cese estos ataques. Una postura que Rusia defiende mientras Ucrania ha atacado desde finales de junio una treintena de refinerías rusas, reduciendo la capacidad de procesamiento y exportación de Rusia a los niveles de hace más de veinte años.
Estados Unidos presiona la tregua y avisa de los riesgos
Marco Rubio ha reconocido en rueda de prensa que Washington "intentará" lograr un acuerdo entre ambos bandos para cesar los bombardeos de infraestructura energética. "Lo intentaremos. Creo que estamos preparados para desempeñar un papel positivo para conseguirlo", ha afirmado.
El secretario de Estado ha matizado que "cuando se habla de energía, significa dos cosas distintas para personas distintas", en referencia a que mientras Ucrania prioriza la protección de su red eléctrica ante el acoso ruso, Rusia se centra en sus instalaciones petroleras. Rubio ha admitido que alcanzar un pacto no será sencillo, ya que ambos bandos consideran estas acciones parte de sus objetivos estratégicos, aunque ha insistido en que sería "beneficioso para ambos países y para el resto del mundo".
Además, Rubio ha alertado de que una de las preocupaciones de EEUU es que el conflicto se extienda a otros países mediante ataques híbridos, sabotajes o incidentes accidentales que desemboquen en un enfrentamiento directo, una inquietud que comparten los países europeos que apoyan a Kiev.
Ucrania se muestra abierta a la tregua ante las negociaciones
En el marco de estos contactos diplomáticos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se mostró el martes en Nueva York dispuesto a acordar una tregua energética con Moscú. Una posición que llega después de que el Kremlin haya insistido en que la tregua no solventará los problemas energéticos mundiales mientras Kiev siga poniendo en peligro la exportación de hidrocarburos rusos a través del Mar Negro.
Desde el Ejecutivo ruso se ha llamado la atención además sobre la "estrecha coordinación" entre Kiev y los gobiernos europeos, a los que Moscú acusa de instigar la continuación del conflicto al suministrar armamento. La reunión se ha saldado con la confirmación del "apego incondicional" de Rusia a sus objetivos militares, incluida la eliminación de las "causas originales" del conflicto, lo que deja entrever que las diferencias entre ambos bandos siguen siendo profundas pese a los esfuerzos mediadores de Washington.



